Necesitamos otro gobierno

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Transcribo a continuación el manifiesto que he firmado junto a otras personas reclamando un gobierno de regeneración democrática para España. Quizá valga la pena difundirlo lo más posible.

NECESITAMOS OTRO GOBIERNO

Decisiones apremiantes

Las elecciones del pasado 20 de diciembre han deparado un resultado que casi todo el mundo consideraba previsible: un mapa de partidos mucho más abierto que impide mayorías automáticas en torno a los dos más poderosos, el PP y PSOE, como ha venido sucediendo hasta ahora.

Es verdad que eso produce más inestabilidad y mayores incertidumbres pero también creemos que esos resultados pueden abrir la puerta a cambios muy positivos si somos capaces de aprovechar las oportunidades.

Muchas personas consideran que la mayor complicación a la hora de formar gobierno es una desgracia para nuestro país y añoran la vieja forma de hacer política pero nosotros creemos, por el contrario, que se trata de una circunstancia afortunada que responde a un hecho fundamental: una proporción cada vez mayor de los españoles quiere romper con la política de imposiciones y de “leyes de rodillo” propias de mayorías parlamentarias  absolutas, y prefiere que predominen el acuerdo, la negociación, el equilibrio y la proporcionalidad entre los diferentes intereses en juego.

Las elecciones se celebraron después de mucho tiempo de debate y reflexión, no solo por parte de los partidos sino de toda la sociedad, lo que ha permitido poner de manifiesto la enorme crisis que nos envolvía, los abusos, fraudes, corrupciones, transgresiones e irregularidades de todo tipo que se han generado en los últimos años y, sobre todo, que se estaban aplicando políticas que sufrían los sectores más débiles y necesitados. Se extendió la idea de que las nuevas elecciones eran el momento en el que la ciudadanía podía mostrar su demanda de regeneración y cambio ante un edificio institucional que hacía aguas por todas partes. Y eso es lo que ha ocurrido: las elecciones han venido a demostrar que hay ya una gran parte de la sociedad española que no quiere seguir siendo prisionera  de un sistema económico que acrecienta sin cesar  las desigualdades ni  esclava de una política despiadadamente clasista, injusta, patriarcal, discriminatoria y que atenta contra los principios y derechos básicos que con grandes palabras se establecen en nuestra Constitución.

Solo los tres partidos más fuertes que reclamaron, con un signo u otro, un claro cambio de tendencia (PSOE, Podemos y Ciudadanos) han sacado más del doble de los votos recibidos por el PP, lo que indica claramente que es muy mayoritaria la sociedad española que reclama cambio, regeneración política y reforzamiento de una democracia cada vez más amenazada. Y también ha sido mayoritaria la opción electoral de izquierdas que, también con mayor o menor intensidad, ha propugnado combatir la política europea de austeridad y tratar de poner en marcha otras políticas sociales y económicas.

Por tanto, satisfacer la demanda mayoritaria de los españoles y españolas que han votado en estas últimas elecciones obliga a formar OTRO gobierno, con fines diferentes a los del anterior, con otra forma de tomar las decisiones y de dirigir la vida política y la de las instituciones.

Si se quiere satisfacer la demanda que el electorado ha expresado con su voto, como es obligado, ya no se puede seguir haciendo una política económica y social que tan claramente ha beneficiado a unos pocos, haciendo que España se convierta en el país europeo con más desigual de ingresos entre ricos y pobres, según la OCDE, y en donde más ha crecido la desigualdad durante la crisis, no solo porque las reformas laborales orientadas a disminuir el poder negociador de las clases trabajadoras produce una constante caída de los salarios en la renta nacional sino también porque, para colmo, los gobiernos han redistribuido la riqueza a favor de los grupos sociales de mayor renta.

No se puede tampoco imponer por decreto a los demás las preferencias que son claramente las de grupos sociales minoritarios, deteriorando para ello los criterios de elemental proporcionalidad y llegando a desvirtuar  en ocasiones el papel independiente, arbitral y equilibrado que deben tener instituciones como la magistratura. Y hay que hacer política de otra forma, más amigable y menos frentista, que parta del principio de que la diversidad nos enriquece y que los que piensan diferente no son enemigos sino simplemente compatriotas que también tienen derecho a expresar sus ideas y a tratar de llevarlas a cabo.

Necesitamos y reclamamos otro gobierno que ponga en marcha una auténtica regeneración de nuestra vida política e institucional. Que refuerce la  democracia y se comprometa de veras con la igualdad, la justicia, la solidaridad, la libertad y el ejercicio efectivo de los Derechos Humanos, que promueva y asegure la convivencia entre todos los españoles  poniendo al día y modificando la Carta Magna que desde 1978 ha sido suprema referencia y garantía pero que ahora requiere adaptaciones y reformas, especialmente en el Título VIII relativo a la estructura del Estado. Y que  promueva una nueva ley electoral que corrija las actuales deficiencias y permita que los elegidos puedan ser revocados por los electores si incumplen sus mandatos.

Necesitamos y reclamamos otro gobierno que defienda los intereses generales, particularmente justicia, educación, sanidad, atención a la infancia y a la dependencia, igualdad de género ciencia y protección del medio ambiente, como prioridades permanentes y que, aunque actuando con lealtad ante nuestros socios europeos, no entregue nuestra soberanía a los poderes económicos y financieros ni a instituciones que desprecian e ignoran los derechos del Pueblo.

Necesitamos y reclamamos otro gobierno que propicie grandes acuerdos de Estado para combatir todas las manifestaciones de la desigualdad, para salvaguardar los derechos sociales y el funcionamiento adecuado de los servicios públicos de bienestar, para hacer equitativas y eficientes las políticas de redistribución de las rentas y para evitar que los salarios sigan cayendo llevándose tras ellos a miles de pequeñas y medianas empresas.

Necesitamos y reclamamos otro gobierno que ponga las bases para otra política económica que cree riqueza, empresas y empleo, que evite que siga aumentando la deuda y el trabajo precario e incluso basura, como ha ocurrido con el último del Partido Popular, que incentive el uso sostenible de los recursos y el respeto del medio ambiente así como la actividad realmente productiva en detrimento de la especulación y la cultura del pelotazo, y que reorganice el sistema de cuidados para combatir las discriminaciones y carencias actuales.

Necesitamos y reclamamos otro gobierno que garantice que todas las personas tengan acceso a fuentes de información plural y que se ponga a su disposición la que sea necesaria para saber con transparencia y objetividad lo que ha pasado en España en los últimos años y que ha provocado tanto sufrimiento, quiénes han provocado la crisis y quiénes se han beneficiado de su desencadenamiento y de las políticas adoptadas en este tiempo. Y, sobre todo, que impida que las administraciones utilicen los medios públicos de comunicación o incluso las políticas de seguridad o defensa nacional como instrumento partidista o fuente de lucro para unos pocos.

Somos conscientes de que esta alternativa es difícil de poner en marcha y que su andadura se enfrentará también a todo tipo de obstáculos. Es más fácil ordenar unilateralmente e imponer que consensuar, y en etapas anteriores se ha podido comprobar que el egoísmo de los grandes grupos de poder (que siempre han creído que España es suya y que solo ellos son los auténticos españoles) es ilimitado en nuestro país. Pero por muchas que sean las dificultades nunca serán infranqueable ni mucho menos. La dificultad simplemente nos obliga a realizar un esfuerzo mayor y a cambiar los objetivos, los contenidos y las formas de la política gubernamental.

Frustrar la posibilidad de iniciar un proceso de regeneración política en España sería una enorme desgracia y quien contribuya a ello cargará para siempre con una enorme responsabilidad. Las fuerzas políticas de izquierdas deben intentarlo y sin miedo de involucrar en el esfuerzo al mayor número posible de sensibilidades, con tal de que se haga colectiva la voluntad de asumir principios y cambios de esa naturaleza. Y para ello es fundamental ser consciente de que OTRO gobierno solo puede nacer de nuestra soberanía a los poderes económicos y financieros,  y contribuya a reforzar la unión política, social y económica, limitada hoy a una frágil  unión estrictamenTe monetaria. A una Europa solidaria, destinando los medios necesarios  para la acogida de los refugiados y emigrantes y, muy especialmente incrementando la tan decaída ayuda al desarrollo para evitar los grandes y humanamente intolerables flujos de seres humanos  desamparados, porque no pueden vivir dignamente  en sus lugares de origen.  Reiteramos que es insoslayable y urgente  que se actúe sin dilación  para no seguir permitiendo que mueran de hambre cada día  miles de personas, en su mayoría niñas y niños de uno  a cinco años de edad, al tiempo que se invierten  en armas y gastos militares  más de 3.0000 millones de dólares. Para ello, a  escala mundial debe favorecerse como clamor popular,  un multilateralismo democrático eficiente  procediéndose a una auténtica  refundación del Sistema de las Naciones  Unidas que el neoliberalismo sustituyó pòr grupos plutocráticos (G7, G8, G20,…) Sólo así podría asegurarse el cumplimiento de acuerdos  sobre medio ambiente, los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la regulación  de los tráficos supranacionales y garantizarse la eliminación  inmediata de los paraísos fiscales.

Por eso reclamamos diálogo y no confrontación permanente, fraternidad y no agresión y violencia verbal, generosidad e inteligencia por todas las partes a la hora de negociar, para que los acuerdos no se traduzcan en meros repartos de cargos sino en un programa real de cambio.

FIRMAN ESTE TEXTO:

Luis Eduardo Aute

Elena Caballero

José Angel Cuerda

Rafael Díaz Salazar

Benjamín Forcano

Lina Gálvez Muñoz

Carlos Jiménez Villarejo

José Antonio Martín Pallín

Angells Martínez Castells

Federico Mayor Zaragoza

Manolo Monereo

José  Mora Galiana

Ana Noguera

María Pazos

Montserrat Ponsa

Pilar del Rio

Manuel de la Rocha Rubí

Lola Sanjuán

Juan Torres López

Demetrio Velasco

Una propuesta para acabar con los déficits públicos y la deuda de los estados sin apenas pagar impuestos

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Los grandes medios de comunicación solo se suelen hacer eco de los dos o tres candidatos presidenciales que tienen el apoyo de los poderes económicos y financieros de Estados Unidos. Pero cuando se celebran allí elecciones suelen presentarse también otros candidatos a veces con propuestas realmente interesantes, como ahora ocurre con Scott Smiths. En su página web (que puede verse aquí) hace una propuesta tan fácil como efectiva y revolucionaria para evitar que el gobierno siga generando déficits multimillonarios y una deuda que aumenta cada año sin necesidad de que las empresas y personas física sigan pagando impuestos para financiarlos.

La idea, expuesta de la manera más sencilla es la siguiente, tal y como él la expone en su web.

El presupuesto federal de Estados Unidos es de 3,9 billones (españoles, es decir, millones de millones) de dólares.

La renta personal en Estados Unidos es de unos 15 billones de dólares, de modo que tratar de financiar con ella los 3,9 billones del presupuesto obliga a establecer altos impuestos o a incurrir en grandes déficits.

La solución de Smith es la que muchos economistas y asociaciones cívicas como ATTAC venimos proponiendo desde hace años: establecer una tasar sobre una parte de la economía que hasta ahora está prácticamente exenta de cualquier tipo de gravamen, las transacciones financieras.

Las cuentas de Scott Smith para Estados Unidos son muy sencillas.

Según las estadísticas internacionales, el volumen de transacciones financieras de la economía estadounidense era de 4.456 billones de dólares en 2013 (sería fácil demostrar que en realidad es mayor, porque esas cifras suelen estar infravaloradas, pero podemos dejar las cosas así).

Eso significa, por tanto, que para financiar los 3,9 billones del gasto presupuestario haría falta exactamente el 0.0875%del total de las transacciones financieras (esa es la proporción que 3,9 billones representa de 4.456 billones). Es decir, que (redondeando) con una simple tasa del 0,1% sobre todas las transacciones financieras ya no sería necesario que ni las personas ni las empresas pagaran impuestos para financiar el gasto público (compárese ese 0,1% con el porcentaje que cada uno de ustedes paga de impuestos sobre su renta).

Lógicamente, esta misma propuesta se podría aplicar en Europa, en España y para el mundo en su conjunto y su efecto sería inmediato y de una eficacia impresionante. Valgan tres de ejemplos.

– El stock de deuda pública actual en todo el mundo es de 58 billones de dólares.

– El gasto público mundial anual es de unos 20 billones de dólares.

– La financiación establecida en la reciente cumbre de París para hacer frente al cambio climático fue de 100.000 millones de dólares al año.

Por otro lado, de los datos del Banco Internacional de Pagos se deduce, según una estimación bastante conservadora, que el volumen total de transacciones financieras en el mundo es de unos 11.000 billones de dólares.

Eso quiere decir que:

  1. a) Toda la deuda acumulada en el mundo se financiaría con una tasa única (un solo año) del 0,5% del total las transacciones financieras (58 billones/11.000 billones x 100).
  2. b) El gasto público mundial se financiaría con una tasa anual del 0,2% de todas las transacciones financieras (20 billones/11.000 billones x 100) y prácticamente ya no haría falta ningún otro impuesto.
  3. c) La lucha contra el cambio climático se podría financiar anualmente con una tasa del 0,0001% del total de las transacciones financieras internacionales.

Naturalmente, establecer en todo el mundo una tasa de este tipo y sobre una base amplia de las transacciones financieras conlleva complicaciones pero desde luego no mayores que las que implica mantener los sistemas fiscales actuales en todos los países. Además, con ella se ahorraría mucho dinero en personal y en gastos de administración, y nadie podría decir que se está estableciendo una medida confiscatoria o ni siquiera que atente contra el funcionamiento del sistema. Hablamos de un porcentaje verdaderamente ridículo.

¿Por qué no se adopta entonces? El candidato a la presidencia de Estados Unidos Scott Smiths dice que es porque hacemos frente a problemas del siglo XXI con instrumentos del siglo XIX. Lleva razón, pero yo creo que también se rechaza porque los poderosos que gobiernan el mundo no quieren ceder ni un céntimo. Lo quieren todo. Y también porque, en realidad, lo que les preocupa no es que haya más o menos impuestos sino que, gracias a la fórmula que acabo de explicar todos los seres humanos pudieran ejercer sus derechos, informarse, estudiar y conocer, el mundo sin ser esclavas día a día de la necesidad.

En cualquier caso, que nadie se confunda. La propuesta que acabo de hacer muestra que los problemas de déficits y deuda pública gigantescos que tienen las economías no se solucionan porque no se quiere pero eso no quiere decir que, incluso si se resolviesen por la forma que propongo, estuviese ya todo solucionado. Seguiría habiendo una predomino letal de la actividad financiera que antes o después acaba con la creación de riqueza que satisface nuestras necesidades y quedaría pendiente resolver otros muchos problemas. Sobre todo el fundamental de cómo generar los ingresos básicos para poder organizar la vida económica sin provocar los desequilibrios e injusticias que ahora hay. Y hay que tener en cuenta, además, que los impuestos no son útiles solo para recaudar sino también para redistribuir la renta y la riqueza y para incentivar o desincetivar determinadas actividades. Pero de eso hablaremos otro día.

 

Sobre el desprecio al Rey y a otras instituciones

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En estos días de tanta vorágine política en España se repiten escenas de desprecio al Rey, al Parlamento o a otras instituciones por parte de quienes de esa forma tratan de mostrar su rechazo hacia ellas. Hemos visto a algunos hacer gala de su republicanismo paseando guillotinas de cartón en las manifestaciones y ayer un portavoz de la Candidatura de Unidad Popular de Cataluña recitaba en un acto público unos versos que decían “Si el rey quiere corona, corona le daremos, que venga a Barcelona y el cuello le cortaremos”. Otros, en fin, ningunean al monarca por la vía de no reconocer su condición efectiva de Jefe del Estado y otras cosas por el estilo.

Es verdad que la familia real española no se ha comportado precisamente como una institución ejemplar casi desde ningún punto de vista pero me parece que los republicanos, quienes aspiramos a que en España haya un sistema democrático de elección del jefe del Estado y deseamos, por tanto, acabar con la Monarquía, deberíamos ser más respetuosos que nadie con la institución a la que combatimos. E igual podría decirse de esas otras personas o instituciones que actúan de modo irregular o sencillamente corrupto. Denunciar su comportamiento, su carácter no democrático y su servidumbre ante los grandes poderes financieros no creo que debiera hacerse desde el desprecio o el insulto. La grandeza de una acción viene precisamente de la fortaleza de aquello contra lo que se actúa y, además, no hay nada a mi juicio más patético que minusvalorar a un enemigo al que no hay forma de vencer.

Pasear guillotinas de cartón, declamar versos contra el Rey, despreciarlo de palabra o tomarse a chacota a un Parlamento o a los gobiernos con los que se quiere acabar es fácil. Hacer que se sepa lo que hay detrás de todo ellos, convencer a la gente común, movilizarla y forjar respuestas democráticas que cambien el mundo para que haya más justicia y bienestar es más difícil pero quizá a todos nos fuese mejor si fuésemos al fondo de las cosas y no perdiéramos el tiempo con chorradas.

62 personas poseen la misma riqueza que la mitad de la población mundial

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Transcribo a continuación el documento que Oxfam acaba de publicar sobre la desigualdad en el mundo. Es sencillamente impresionante. Creo que se debe leer, reflexionar sobre lo que se dice ahí y difundirlo al máximo. El texto es el siguiente, el documento completo se pude obtener para difusión pinchando aquí y al final hay otros enlaces para obtener resúmenes y gráficos..

18 de enero de 2016

Oxfam denuncia que ya sólo 62 personas poseen la misma riqueza que la mitad de la población mundial

  • En España, el 1% más rico de la población concentra más riqueza que 35 millones de personas. La inversión española hacia paraísos fiscales creció un 2000% en 2015.
  • Oxfam insta a los líderes mundiales reunidos en el Foro Económico Mundial en Davos, al nuevo Parlamento y al futuro Gobierno español a que pongan fin a la era de los paraísos fiscales

El aumento descontrolado de la desigualdad ha creado un mundo en el que tan sólo 62 personas poseen tanta riqueza como 3.600 millones de personas, la mitad de la población mundial, según advierte Oxfam (Oxfam Intermón en España) en su informe Una economía al servicio del 1%, publicado hoy a nivel internacional. Según Oxfam, hace cinco años esta cifra ascendía a 388 personas.

A dos días de la reunión anual de líderes políticos y económicos en Davos (Suiza), el informe pone de manifiesto que, desde 2010, los ingresos de la mitad de la población se han reducido en un billón de dólares, lo que supone una caída del 41%. Mientras, la riqueza de las 62 personas más ricas del planeta ha aumentado en más de 500.000 millones de dólares.

La predicción que Oxfam realizó antes de la reunión de Davos del año pasado, de que en poco tiempo el 1% poseería más riqueza que el resto de la población mundial, se ha cumplido en 2015, un año antes de lo esperado.

“Se ha hablado mucho de desigualdad, pero se ha hecho muy poco todavía. No podemos seguir permitiendo que cientos de millones de personas padezcan hambre cada día mientras que las élites económicas absorben los recursos que deberían ayudar a estas personas a tener una vida segura y digna”, explica José María Vera, director general de Oxfam Intermón.

Oxfam hace un llamamiento para que se tomen medidas urgentes contra la crisis de la desigualdad extrema, que pone en peligro todo el progreso realizado a lo largo de los últimos 25 años en la lucha contra la pobreza.

El informe también muestra cómo la desigualdad afecta de manera desproporcionada a las mujeres; de las 62 personas más ricas del mundo, 53 son hombres y tan solo 9 son mujeres. La mayor desigualdad de ingresos condiciona el acceso de las mujeres a servicios sanitarios, educación, participación en el mercado laboral y representación en las instituciones. También se ha demostrado que la brecha salarial entre hombres y mujeres es mayor en sociedades más desiguales, y que la mayoría de los trabajadores peor remunerados del mundo son mujeres, desempeñando los empleos más precarios.

La fuga hacia los paraísos fiscales, en alza

La fuga de recursos hacia paraísos fiscales juega un papel clave en el crecimiento de la desigualdad. Se estima que, en todo el mundo, la riqueza individual oculta en paraísos fiscales alcanza los 7,6 billones de dólares, lo que supone una pérdida de 190.000 millones de dólares más cada año en ingresos fiscales para los Gobiernos que destinar  a la educación y salud de los más pobres.

Por otra parte, la inversión empresarial en paraísos fiscales se ha multiplicado casi por cuatro entre 2000 y 2014, y supone unas pérdidas de al menos 100.000 millones de dólares al año para los países en desarrollo. La utilización de los paraísos fiscales por parte de grandes empresas para reducir su contribución fiscal se ha convertido en un problema sistémico. No son sólo unas pocas “manzanas podridas” sino una práctica generalizada en diferentes sectores económicos –extractivas, sector textil, financiero, tecnológico. Nueve de cada diez de las empresas más grandes del mundo, entre ellas las que apoyan esta edición del Foro Económico Mundial, están presentes en al menos un paraíso fiscal.

“Las empresas multinacionales y las élites económicas juegan con unas normas distintas al resto, aprovechando todos los resquicios posibles para evitar pagar lo que es justo. El hecho de que 188 de las 201 mayores empresas estén presentes en al menos un paraíso fiscal es un indicador claro de que es hora de actuar. Es una responsabilidad de los Gobiernos evitar esta elusión fiscal masiva, y es responsabilidad de las empresas no utilizar los resquicios legales para aumentar sus beneficios sin pagar impuestos”, continúa Vera.

De hecho, el 30% del patrimonio financiero de África se encuentra en paraísos fiscales, lo que hace perder al continente al menos 14.000 millones de dólares al año en impuestos no recaudados. Esta cantidad sería suficiente para garantizar la atención sanitaria a madres y niños, lo cual podría salvar la vida de cuatro millones de niños al año, y permitiría contratar a profesores suficientes para escolarizar a todos los niños y niñas africanos.

En Latinoamérica, la región más desigual del mundo, la evasión y elusión fiscal es también una de las causas que favorecen la extrema concentración de riqueza. Se ha estimado que solo en el 2014, la evasión en el impuesto sobre la renta y los beneficios empresariales costó a Latinoamérica el equivalnte al 4% del PIB bruto de toda la región, más de 175 mil millones de euros.

Por eso Oxfam hace un nuevo llamamiento para acabar con la era de los paraísos fiscales como un paso fundamental para abordar la reducción de la desigualdad. Las medidas que se han tomado hasta ahora han sido insuficientes, es hora de poner en marcha un gran compromiso entre todos los Gobiernos  Recuperar estos recursos que se escapan a través del abuso de los paraísos fiscales es vital para poder invertir en la atención sanitaria, educación y otros servicios públicos esenciales que determinan la suerte de las personas más pobres del mundo.

La brecha entre ricos y pobres continúa aumentando en España

En España, el 1%  de la población concentra más riqueza que el 80% más pobre. En 2015, mientras el patrimonio de las 20 personas más ricas del país se incrementó un 15%, la riqueza del 99% restante de la población cayó un 15%. Los presidentes de las empresas del IBEX35 cobran ya 158 veces más que el salario de un trabajador medio. El incremento de la desigualdad en nuestro país se debe principalmente a la combinación de una enorme brecha salarial con una un sistema fiscal regresivo que grava poco a los que más tienen.

La fuga de recursos hacia paraísos fiscales no ha cesado en los peores momentos de la crisis. La inversión desde España hacia paraísos fiscales creció un 2000% el año pasado. Oxfam denuncia que con lo que se pierde con esta fuga se podrían financiar políticas públicas como garantizar la atención a más personas en situación de dependencia, teniendo en cuenta que 400.000 están en lista de espera.

La desigualdad no es inevitable, pero quienes tienen la capacidad de cambiar las cosas deben marcarse objetivos claros. El futuro Gobierno y el nuevo Congreso tienen la oportunidad de hacer historia, priorizando la lucha contra la desigualdad y la pobreza. Oxfam Intermón hace un llamamiento para en los primeros cien días de gobierno se ponga en marcha una Ley contra la Evasión Fiscal que contribuya también a nivel global a que esta era de los paraísos fiscales llegue a su fin.

Materiales:

-Descarga el informe Una economía al servicio del 1%. Acabar con los privilegios y la concentración de poder para frenar la desigualdad extrema

-Descarga el resumen aquí

-Descarga el anexo España aquí

-Descarga los principales datos del informe

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Notas a los editores

  • El informe ‘Una economía al servicio del 1%’ se enmarca en una campaña internacional para poner fin a la era de los paraísos fiscales.
  • Winnie Byanima, directora ejecutiva de Oxfam Internacional, estará presente de nuevo en la reunión de Davos, tras haberla copresidido el año pasado.
  • Número de personas que poseen la misma riqueza que la mitad más pobre de la población mundial desde 2010:

Año 2015: 62 personas

Año 2014: 80 personas

Año 2013: 92 personas

Año 2012: 159 personas

Año 2011: 177 personas

Año 2010: 388 personas

  • Los datos sobre la riqueza del 1%, el 50%, y el 99% provienen del Credit Suisse Global Wealth Datebook (2013 y 2014) https://www.credit-suisse.com/uk/en/news-and-expertise/research/credit-suisse-research-institute/publications.html
  • Se ha calculado la fortuna de las 62 personas más ricas del mundo a partir de la lista de milmillonarios de Forbes: http://www.forbes.com/. Los datos anuales provienen de la lista publicada en marzo.
  • Los cálculos incluyen riqueza negativa (es decir, deuda). Para comprobar la veracidad de los datos, Oxfam ha recalculado la participación del 1% más rico en la riqueza mundial una vez deducida la riqueza negativa. No hubo un cambio significativo (pasó del 50,1% al 49,8%). La participación de la riqueza negativa en la riqueza total ha permanecido constante a lo largo del tiempo, por lo que las tendencias de distribución de la riqueza no se han visto afectadas.

¡Aparten los malditos libros de la Facultad de Económicas de Sevilla!

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Los profesores universitarios podemos solicitar voluntariamente cada seis años que una agencia estatal evalúe nuestra actividad investigadora para conseguir unos complementos retributivos conocidos como “sexenios”. Inicialmente, esa evaluación se estableció para valorar la productividad de los investigadores pero poco a poco se ha ido dirigiendo a reconocer su supuesta excelencia en función de dónde y cómo publiquen sus trabajos de investigación. Se supone que solo los que se publiquen en determinadas revistas son los que deben gozar de reconocimiento y los que permiten que los investigadores reciban esos sexenios que luego se exigen, por ejemplo, para formar parte de tribunales o incluso para ocupar algunos tipos de cargos académicos.

Uno de los criterios establecidos en el área de economía a la hora de evaluar la actividad investigadora es que la publicación de libros o la divulgación de los resultados de la investigación no tienen apenas valor alguno. Los investigadores que nos dedicamos a escribirlos perdemos el tiempo, al menos desde el punto de vista de la posible obtención de estos sexenios que para muchos representan algo así como la prueba del algodón que distingue a los buenos investigadores de los malos, o incluso a los académicos que investigan de los que no.

Pero en estas líneas no voy a referirme a los problemas y perversiones que está provocando este tipo de evaluación (me referí a ellos en mi artículo Austeridad y control del conocimiento que puede leerse aquí). Tan solo quiero dejar un rápido testimonio del desprecio que cada vez más responsables de instituciones académicas muestran sentir  hacia el libro, posiblemente el instrumento más eficaz que ha creado la humanidad para adquirir y transmitir el conocimiento. Sigue leyendo

Un Plan B para Europa

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Hace unos días firmé el siguiente Llamamiento para construir un espacio de convergencia europeo contra la austeridad y para la construcción de una verdadera democracia. Aconsejo leerlo y difundirlo.

En julio de 2015 asistimos a un Golpe de Estado financiero ejecutado desde la Unión Europea y sus Instituciones contra el Gobierno griego condenando a la población griega a seguir sufriendo las políticas de austeridad que ya habían rechazado en dos ocasiones a través de las urnas. Este golpe ha intensificado el debate sobre el poder de las instituciones de la Unión Europea, su incompatibilidad con la democracia y su papel como garante de los derechos básicos exigidos por los europeos.

Sabemos que existen alternativas a la austeridad. Iniciativas como “Por un Plan B en Europa”, “Austerexit” o DiEM25 (Democracy in Europe Movement 2025) denuncian el chantaje del tercer memorando de entendimiento impuesto a Grecia, el fracaso económico que supondrá y el carácter antidemocrático de la UE. Reconocido por el mismo presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, quien declaró: “No puede haber decisiones democráticas contra los tratados europeos”.

También somos testigos de la respuesta insolidaria (en ocasiones hasta xenófoba), de las Instituciones Europeas y de los Estados Miembros ante la llegada de refugiados procedentes de Oriente Medio y África, y ante el drama humano que ello conlleva. Remarcando la hipocresía del discurso de la UE respecto a los DDHH, que de forma indirecta, a través de la venta de armas o con políticas comerciales, es un actor clave en los conflictos que han provocado las recientes crisis humanitarias.

El régimen de crisis de la UE, iniciado hace ocho años y basado en la austeridad, privatiza los bienes comunes y destruye los derechos sociales y laborales en lugar de hacer frente a las causas iniciales de la crisis; la desregulación del sistema financiero y la captura corporativa de las instituciones de la UE a través de los grandes lobbies y las puertas giratorias. La UE promueve soluciones falsas negociando, con gran opacidad y sin apenas control democrático, tratados de comercio e inversión como el TTIP, el CETA o el TiSA, que eliminan lo que consideran barreras al comercio: los derechos y normas que protegen a la ciudadanía, a los trabajadores o al medio ambiente. Es el golpe definitivo a nuestras democracias y al Estado de Derecho, especialmente a través de los mecanismos de protección al inversor.

La actual UE está gobernada de facto por una tecnocracia al servicio de los intereses de una pequeña, pero poderosa, minoría de poderes económicos y financieros. Todo ello ha provocado el resurgimiento del discurso de la extrema derecha y de posiciones xenófobas y nacionalistas en muchos países de Europa. Los demócratas tenemos la responsabilidad de reaccionar ante esta amenaza e impedir que los fascismos capitalicen el dolor y el descontento de la ciudadanía, la cual a pesar de todo ha demostrado solidaridad ante la tragedia humanitaria que sufren cientos de miles de personas refugiadas.

La sociedad ya se ha puesto a trabajar por un cambio radical en las políticas de la UE. Movilizaciones sociales, como Blockupy, la campaña NO al TTIP, el Alter Summit, la huelga general europea en 2012, las Euromarchas, o el ingente trabajo realizado por numerosas plataformas ciudadanas y ONG’s, suponen un valioso capital humano, intelectual e ideológico por la defensa de los Derechos Humanos, el respeto a la Tierra y a la dignidad de las personas por encima de intereses políticos y económicos. Creemos, sin embargo, que es necesaria una mayor coordinación y cooperación práctica para la movilización a nivel europeo.

Hay muchas propuestas en marcha para acabar con la austeridad: una política fiscal justa y el cierre de paraísos fiscales, sistemas de intercambio complementarios, la remunicipalización de los servicios públicos, el reparto igualitario de todos los trabajos incluidos los cuidados en condiciones de dignidad, la apuesta por un modelo de producción basado en las energías renovables, y reformar o abolir el pacto fiscal europeo – formalmente Tratado de Estabilidad, Coordinación y Gobernanza en la Unión Económica y Monetaria.

El ejemplo de Grecia nos ha mostrado que para hacer frente a la actual coyuntura debemos aunar esfuerzos desde todos los Estados Miembros y desde todas las esferas: política, intelectual y de la sociedad civil. Nuestra visión es solidaria e internacionalista.

Por estos motivos, queremos generar un espacio de confluencia en el que todas las personas, movimientos y organizaciones que nos oponemos a al modelo actual de Unión Europea y consensuar una agenda común de objetivos, proyectos y acciones, con el fin último de romper con el régimen de austeridad de la UE y democratizar radicalmente las Instituciones Europeas, poniéndolas al servicio de la ciudadanía.

Para ello proponemos convocar una conferencia europea los días 19, 20 y 21 de febrero en Madrid, y llamamos públicamente a participar en los debates, grupos de trabajo y exposiciones que allí se organizarán.

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Presentación en Sevilla de “El capitalismo en crisis. Del crac de 1929 a la actualidad”

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El miércoles 13 a las 19,30 el catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad Pablo de Olavide Manuel González de Molina presentará mi último libro El capitalismo en crisis. Del crac de 1929 a la actualidad en Sevilla y con tal motivo mantendremos un debate entre nosotros y con el público asistente que desee intervenir.

El acto será en la Casa de la Provincia de la Diputación de Sevilla (Plaza del Triunfo nº 1), que nos ha cedido generosamente el espacio, y la entrada es libre hasta completar el aforo.

Os esperamos

anaya presentación

Mi análisis de las elecciones: Gana el IBEX pero las cosas ya no son como antes

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Publicado en Público.es el 22 de diciembre de 2015

Las elecciones han abierto un panorama político novedoso y complejo que no será fácil gobernar para los partidos y las fuerza sociales que hasta ahora han marcado el ritmo de la política en España.

  1. Ni el PP ni el PSOE pueden formar gobierno por sí mismos o con sus aliados “naturales” de otras ocasiones (los nacionalistas de derechas). Y tampoco con Ciudadanos porque no suman los diputados suficientes.
  2. Aritméticamente podría existir la posibilidad de una alianza de varios partidos como alternativa al PP y a Ciudadanos, al estilo de la que se formó en Portugal. Pero esa posibilidad no parece que pueda plantearse de entrada porque se enfrenta a un escollo de gran envergadura: la falta de sintonía en aspectos fundamentales como la política económica a seguir, la cuestión territorial y el alcance de las reformas de regeneración institucional a llevar a cabo.
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Mientras se insultan, España se la juega en 2016

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No tengo la menor duda de que tanto Mariano Rajoy como Pedro Sánchez quieren, cada uno a su manera, lo mejor para España. Pero me parece que el debate que mantuvieron hace unos días en televisión indica que si el futuro de este país sigue en sus manos nos esperan días negros en el futuro. A base de insultos y solo tratando de demostrar que el otro roba más que el uno no se puede llegar muy lejos, dados los problemas que tenemos y los que van a venir.

Hemos vivido desde 2007 la perturbación económica y financiera más grande de los últimos 90 años pero el inmenso poder que tienen quienes la provocaron (los grandes bancos, principalmente) ha permitido que sus consecuencias se descarguen sobre las espaldas de otros y que sus causantes hayan terminado con mucho más poder y con más dinero en el bolsillo que antes de la crisis.

Hace unos días me decía un amigo con una alta responsabilidad política en Galicia que tiene la sensación de que todos somos objeto de un gran experimento orientado a manipular a la sociedad en su conjunto para lograr que la gente vaya de un sito a otro, allí donde a cada momento le interesa a los grandes poderes fácticos.

No se si se trata realmente de un experimento pero sí creo que es evidente que dominan tantos medios de comunicación, las fuentes de creación de opinión y los mecanismos institucionales o informales de decisión que pueden hacer literalmente lo que les venga en gana con la inmensa mayoría de la población.

Los mismos poderes que provocaron la crisis nos han hecho creer en los últimos meses que ya hemos salido de ella y que gracias a las decisiones que han ido tomando estamos de nuevo en una senda de recuperación y crecimiento.

Un engaño más porque es cierto que se ha producido una recuperación económica pero con caracteres que, sin embargo, nos ocultan:

1) Es más débil de lo que nos dicen y no tiene efectos netamente positivos en el empleo pues lo que se está produciendo es sustitución de puestos de trabajo indefinidos por otros temporales y porque la tasa de paro si baja es por la salida de miles de personas del mercado de trabajo. Y, además de ello, porque va todavía acompañada de un aumento que puede ser insostenible de la deuda pública.

2) Es el resultado de factores coyunturales, como la intervención del Banco Central Europeo, la bajada de los precios del petróleo y, sobre todo, del empuje pre-electoral del gobierno que en los últimos meses ha aumentado el gasto (en contra de sus “principios”) y ha permitido que también lo aumenten los ayuntamientos y comunidades autónomas.

3) Se basa en el aumento de los beneficios de las grandes empresas mientras que sigue produciéndose una caída continuada del peso de la masa salarial en el conjunto de las rentas. Lo que quiere decir que la “recuperación” la genera el motor menos potente, más desigualador y a la larga empobrecido de todos los posibles.

De hecho, creo que se puede asegurar que ya en estos últimos tres meses de 2015 se está registrando una nueva reducción de la actividad económica (lo veremos cuando se publiquen los datos) y no me queda la menor duda de que 2016 será un año muy difícil, al menos, por las siguientes razones:

a) Todo parece indicar que la situación económica internacional se va a deteriorar. Los indicadores de comercio internacional y finanzas lo indican y es posible que lo comencemos a notar con toda su fuerza ya en los primeros meses del año próximo. Se acumulan tantas burbujas, la situación de la banca internacional en tan débil y falseada y las reformas han sido tan limitadas que el latigazo de una nueva crisis financiera está a la vuelta de la esquina.

b) La Unión Europea obligará a modificar el escenario de las cuentas económicas porque el gobierno de Rajoy hizo trampa con ellas para hacer creer que estábamos en una situación más favorable de la que realmente tenemos. El gobierno que salga de las elecciones se verá obligado a lidiar con la exigencia de recortes que volverán a producir un efecto depresivo.

Además, no parece que vaya a haber cambios en las políticas fundamentalistas europeas, de modo que la UE, el BCE y el euro volverán a ser de nuevo causa de problemas y no vías de solución.

c) El sector bancario español sigue encontrándose al borde del abismo. Los bancos van a plantear despidos, fusiones y nuevas estratagemas para seguir disimulando el impresionante quebranto patrimonial que provocó su política de promoción del endeudamiento irresponsable y eso lo pagará una vez más el conjunto de la economía.

d) Sin un programa de impulso generalizado en el conjunto de la economía y de rescate social será inevitable que vuelva a caer la actividad y que repunten las quiebras de empresas, el paro y una exclusión social a la que los servicios públicos cada vez más debilitados van a tener muchas dificultades para hacerles frente.

e) Y a todo eso hay que añadir que vivimos en un clima de gran desconfianza en instituciones básicas para la convivencia y en el que se producen intentos muy serios de desmembración social y territorial. Es decir, en un medio ambiente en el que es muy difícil que la economía vaya bien.

Ojalá me equivoque en la gravedad de estas amenazas o en la previsión de que se van a hacer reales más pronto que tarde. Pero creo, en todo caso, que es indiscutible que la economía española tiene debilidades y fallas de carácter estructural que mientras que no se superen nos exponen a peligros muy graves.

Y si se acepta esto, habría que aceptar también que se trata de problemas que requieren acuerdos de muy amplio espectro, de gran calado y no solo entre partidos que defiendan a los mismos intereses o que tengan horizontes semejantes.

Es necesario un gran pacto pero me parece igualmente elemental que sus coordenadas no pueden se establecidas solo por una parte sino que deben ser igualmente el resultado de un debate amplio y transparente sobre nuestros problemas y sobre las posibles soluciones. Y para ello es fundamental que nuestra sociedad sea plenamente consciente de lo que en realidad nos ha pasado, de las responsabilidades que cada uno ha tenido a la hora de generar los problemas que tenemos y de las alternativas que están a nuestro alcance, así como del esfuerzo y sacrificio que cada una lleva consigo.

En realidad, para sacar adelante a nuestra economía necesitamos exactamente lo mismo que lo que se necesita para cohesionar y fortalecer a nuestra sociedad: luz y taquígrafos y que cada uno aguante su vela. O, lo que es lo mismo, que dejemos de vivir bajo una dictadura económica y que la democracia llegue de una vez al ámbito en que se toman las decisiones económicas.

Nuevo libro: El capitalismo en crisis: del crac de 1929 a la actualidad

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La editorial Anaya acaba de publicarme un nuevo libro, en esta ocasión dedicado a explicar la naturaleza y efectos de las grandes crisis que se han venido produciendo a lo largo de la historia con especial referencia a la de 1929 y posteriores. Es un libro concebido para que cualquier persona, sea cual sea su formación, y en especial las más jóvenes, puedan entender por qué ocurren las cosas que pasan en el mundo de la economía. Espero que sea de utilidad.

El libro ya está en librerías y puede encontrarse más información sobre él pinchando aquí.

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