Publicado en La Voz del Sur el 3 de enero de 2026
Entramos en 2026 con todos los partidos de izquierdas, sin excepción, advirtiendo de la gran amenaza que supondría un gobierno central de coalición entre el PP y Vox. Y, al mismo tiempo, con estos últimos envalentonados y sin disimular ni por un momento qué tipo de políticas llevarían a cabo.
Las izquierdas señalan lo que efectivamente ya han hecho ambos partidos de derechas cuando han gobernado juntos, o lo ha hecho solo el PP con el apoyo de Vox.
Están desmantelando la sanidad pública, aumentando al mismo tiempo el gasto sanitario en beneficio de la privada y dañando a la salud de la población. Las comunidades de Madrid y Andalucía, ambas gobernadas por el PP, están en la cola del gasto sanitario por habitante. En Madrid, cada año termina con más gasto público del presupuestado en manos del sector privado, y en Andalucía casi la mitad de ese incremento va a parar a empresas privadas y gasto farmacéutico
Se recorta el presupuesto para educación pública, reduciendo el número de aulas, el profesorado y las horas de apoyo, mientras aumentan la financiación de los centros privados o concertados. En Madrid, el gasto en educación concertada supera ya el 20 % del presupuesto educativo y duplica la proporción de hace dos décadas. Los impuestos, aunque haya sido al nivel autonómico que han podido modificar, se han reducido para las rentas más altas; la protección del medio ambiente ha disminuido, mientras que las ayudas y subvenciones llueven sobre las empresas cercanas al poder y al mismo tiempo se recortan las que reciben los grupos sociales vulnerables, los sindicatos y organismos de promoción cultural o cooperación al desarrollo.
Ni el PP ni Vox disimulan que eso es lo que desean hacer: se han hecho negacionistas del cambio climático, o promueven sin disimulo la privatización de las pensiones públicas, por ejemplo. Y en aspectos más políticos, ideológicos o culturales tampoco esconden su nacionalismo extremista que les lleva a considerar como españoles de bien únicamente a quienes comparten sus valores, considerando que los demás somos enemigos de España.
A pesar de todo ello, y aunque las encuestas tienden a dar como seguro una próxima mayoría parlamentaria de la derecha en elecciones generales, las izquierdas no hacen lo único que, en la práctica, podría evitarlo: actuar unidas, diseñar una estrategia común y mostrarse ante la sociedad en su conjunto como fuerzas que cooperan y no como adversarias dedicadas a combatirse unas a otras.
Desde el PSOE más conservador hasta la izquierda más extrema se está actuando con una absoluta falta de responsabilidad que es histórica, porque lo vientos que están dominando en todo el mundo son de tempestad. Traen consigo el desmantelamiento de la democracia, pérdida de libertades, destrucción del planeta y guerra. Y, cuando la amenaza es tan grave y directa y recae sobre la mayor parte de la población, es irresponsable no unirse, dejar de cooperar y renunciar a ir de la mano.
La falta de un proyecto compartido, aunque fuera en un planteamiento de mínimos (que ya sería máximos ante la que se nos viene encima), las continuas desavenencias, las críticas y el empeño en traer al primer plano los desacuerdos, la incomprensión mutua y, muy particularmente, la negación a conformar coaliciones electorales, llevan a una derrota sin parangón. Y a la que sólo van a sobrevivir un puñado de líderes y lideresas que no parece que estén interesados en otra cosa que no sea mantenerse en sus privilegios y salvarse a sí mismos.
No basta, ante este peligro, con tratar de llegar a acuerdos por arriba, como tampoco ha bastado estar en el gobierno cuando los partidos carecen del cordón umbilical con la gente corriente que proporcionan la organización, la militancia y el contacto con sus preocupaciones e intereses en el día a día.
Lo que está ocurriendo en España se estudiará en las aulas pasados unos años. Tenemos un gobierno capaz de conseguir que la economía en su conjunto funcione bien y que se ponga de ejemplo, incluso comenzando a romper la histórica dificultad de crear suficiente empleo. Capaz de tomar medidas a favor de los sectores más desfavorecidos que nunca había tomado la derecha, desde las subidas del salario mínimo a revalorizar las pensiones, pasando por un buen número de ayudas para capear temporales tan difíciles como el de la vivienda, la energía, o una pandemia. Pero un gobierno, sin embargo, que puede caer por su incapacidad para crear comunidad y un sujeto social cómplice que lo defienda del ataque constante de los poderes oligárquicos, un gobierno que no ha sabido o no ha podido inmunizar del neofascismo a la sociedad generando valores que no sólo anidaran en su mayoría parlamentaria sino en la mayor parte de la gente. Un gobierno atrapado en el cortoplacismo de la improvisación y el marketing al estar soportado por partidos de ministros y no de militancia y ciudadanía, únicas fuentes de las que pueden brotar la inteligencia y el pensamiento colectivos que son imprescindibles para cambiar el mundo. Un gobierno noqueado por la corrupción que propicia la falta de transparencia y controles internos típica de las organizaciones cesaristas que lo sostienen y que son materialmente incompatibles con la transformación social progresista.
Insistir en la misma vía, gobernar desde arriba, sin movilización ni complicidad militante y ciudadana para poder avanzar hacia cambios estructurales, atándose al corto plazo, seguir enfrentándose y no diseñar acuerdos electorales en torno a proyectos de sentido común para amplias mayorías sociales y surgidos del debate social, y no sopas de siglas urdidas en mesa de camilla, llevará a España otra vez a tiempos de oscuridad, enfrentamiento y autocracia. Y no sólo por culpa de la derecha, sino porque las izquierdas no supieron hacer sus deberes. No es fácil adivinarlo, porque lo estamos viendo a nuestro alrededor y, aunque queda poco tiempo, se debería intentar cambiar de ritmo y dirección, aunque sólo fuera por decencia.
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19 comentarios
Aplastantemente certero. ¿Habrá alguien escuchando?
Juan, entiendo y comparto tus reflexiones sobre los errores estratégicos de la izquierda. No obstante, las medidas sociales y los logros económicos del actual gobierno progresista están ahí para quien quiera verlos, así como las políticas antisociales que vienen practicando PP y VOX allí donde han tenido oportunidad y las que proponen sin ningún pudor para un futuro próximo donde y cuando lleguen al gobierno. Aún así, una mayoría de potenciales votantes parece dispuesta a otorgar su confianza a esa derecha retrógrada, mayoría que incluye, en buena medida, a ciudadanos de las clases más desfavorecidas. Pues qué quieres que te diga, cada palo que aguante su vela cuando soplen los malos vientos que previsiblemente nos esperan. A esos conciudadanos habrá que decirles, llegado el momento, aquello de «sarna con gusto no pica». Entre tanto, reservo mi solidaridad para los palestinos y tantos otros pueblos oprimidos que lamentablemente no son dueños de su destino, en manos de genocidas y de políticos que dicen defender los derechos humanos mientras miran para otro lado y/o incluso apoyan a quienes los violan.
Querido Juan, lo que he tratado de decir en el artículo es que yo creo que no basta con adoptar esas medidas si no se hacen ver claramente. Si la gente que ha sido beneficiada por ellas vota a quien las combate, algo debe haber sucedido. Un abrazo
Claro que sí, Juan. La izquierda pasada, presente y futura ha cometido, comete y cometerá sus errores, consustanciales, por otra parte, con cualquier fenómeno humano. Pero no olvidemos, en los tiempos que corren, el papel de manipulación masiva que juegan los poderes reaccionarios mediante los nuevos y muy potentes instrumentos a su servicio. Tú mismo lo has puesto de manifiesto con lucidez en buena parte de tus libros y artículos
Y a la que sólo van a sobrevivir un puñado de líderes y lideresas que no parece que estén interesados en otra cosa que no sea mantenerse en sus privilegios y salvarse a sí mismos, pero esto viene sucediendo desde hace 50 años, y ocurre por no llamar a las cosas por su nombre.
Dentro de poco empezaremos a ver como en ciertas autonomías, se van a unir PP-PSOE, y no va a tardar mucho, ya no saben como engañar al electorado, sin cambiar el SISTEMA.
la social democracia si que ha conseguido cosas en España , educación , sanidad , pensiones y ,mas cosas . A menos que me equivoque en España la gente solo tiene un medio de operar con eficacia que son las urnas . Estan redes sociales como esta pero que no pueden operar , no son un poder factico .
Lo que esta pasando ya lo indica Ud.con claridad . Lo que sorprende es el bajo conocimiento e iniciativa de la gente . Yo no se que mas pueden hacer los partidos de izquierda excepto , como dice . estar unidos , negociar entre ellos hacer un frente comun , una resistencia firme frente a las fuerzas del capitalismo y la derecha .
Pedro sanchez habla con gran claridad y en mi opinión correctamente ..
Las maniobras de la Sra. Ayuso en Madrid son para poner en guardia a cualquiera , esta asfixiando a la universidad complutense , Vox puede hacer un daño grave a millones de españoles que dependenden los servicios publicos .
Mi mensaje desde aqui ¡ Por favor Despierten !
L derecha uuelve a utilizar el lenguaje de las dos españas. La de bien, o sease, los que piensan como ellos y los otros, enemigos de la España plutocratica y caciquil que nos quieren reducir a súbditos. Los partidos diestros o siniestros, se han convertido en entes que viven para si mismos. El problema no es solo la derecha autoritaria que quiere gobernarmos para preservar los privilegios de los ricos, sino esa izquierda ausente encantada de sí misma, que ha perdido la credibilidad en la resolución de la » res publica».
Estimado Profesor, le invito a mirar el problema desde otra perspectiva. Vamos a ver. En nuestro ya históricamente demostrado fraudulento sistema de elección de autoridades, son los ciudadanos los que votan por los que -engañosamente- serán sus representantes; entonces cabe la pregunta: ¿el nivel cultural de aquellos es tan bajo, bajísimo y precario, como para elegir a sujetos que trabajan denodadamente para estafarlos y conducirlos a la miseria? Sí, ¿verdad? Entonces el análisis no debe centrarse en los partidos políticos, mejor llamados camarillas de mentirosos y ladrones; sino en el aparato educativo. Por ejemplo, cabe sospechar que el nivel educativo y cultural de los habitantes de la Comunidad de Madrid debe ser espantoso, porque SIEMPRE votan por sujetas impresentables; mire usted a la 7291 actual, a la Esperanza anterior, que mintió desvergonzadamente cuando los atentados terroristas; al alcalde actual! Y, lo mismo cabe sospechar de los votantes de Andalucía. Es insoportable escuchar a los Feijoó, Abascal y similares; son unos obtusos de solemnidad! ¿Cómo se explica que la Universidad Complutense ya no tenga dinero ni para escobas y sus estudiantes voten por los causantes de esta barbaridad?
¿No será de abandonar la esperanza en los partidos políticos y trabajar denodadamente por elevar el nivel cultural de la población?
No se me ocurre que alguien pueda presumir de tener esos representantes, y no caérsele la cara de vergüenza, si son impresentables!
Estando de acuerdo en tu análisis y su triste realidad quiero aportar algo que los partidos mayoritarios de izquierdas y sus izquierdas, no saben conectar, ni trabajan arduamente, exigiendo que las coaliciones en la izquierdas, incluida el PSOE, es tan vital y de futuro, que no levantaremos cabezas en muchos años, si entra la derecha-ultraderecha en las próximas elecciones
No se sabe por qué, pero hay ballenas que se dirigen a las playas y mueren allí cuando lo lógico sería nadar al mar abierto….igualmente, hay sociedades que inexplicablemente en lugar de votar opciones que les permitirían vivír libres y razonablemente, prefieren el suicidio social.
No lo entiendo de otra forma.
Totalmente de acuerdo con el artículo.El problema de la gente de izquierdas es que no saben realmente cómo le afectaría las políticas de derecha-extrema derecha.Como les afectaría en su día a día todas esas políticas
Falta mucha información y que está llegue a la clase trabajadora.El político que hace mejor pedagogía desde la tribuna es Gabriel Rufián,pero quién se entera
Estoy muy de acuerdo con lo que escribes. Pero no es ninguna novedad: es la tradicion de la izquierda que se pierde en disquisiciones teóricas puristas, desvinculadas de los intereses reales de los ciudadanos. Estos observan atónitos como, mientras la derecha se une en torno a la conquista del poder, sus representantes políticos se ensarzan en discutir quien está mas a la izquierda y representan mejor los intereses de los mas desfavorecidos.
Como bien dices Juan, esta progresiva desvinculación de los dirigentes de la izquierda con respecto a sus bases, no sólo garantiza la toma del poder por parte de la derecha, sino que a quien únicamente salva es a la dirigencia que, pase lo que pase, seguirán ocupando sus cargos y percibiendo sus retribuciones.
Es una irresponsabilidad histórica que se repite y que nadie se explica como no se consiguen esos acuerdos de mínimos que constituyen el espacio de coincidencia ideológica y política que tu señalas en tu artículo.
Y eso, ademas,cen estos momentos, en los que el gobierno está logrando cotas de crecimiento y de bienestar como nunca en nuestro pais. Que cuatro grupos de izquierda se queden sin representación política -dejen a sus votantes sin voz- por no ponerse de acuerdo e ir juntos a las elecciones, es una traición a sus votantes.
Solo nos queda la esperanza de que las cosas cambien algo y reine la lucidez y la responsabilidad políticas.
La izquierda pegándose un tiro en el pié ¡¡Como siempre!!
En este último artículo…
Estimado troll «Juan Porras» (lo tengo bien localizado). Bienvenido por aquí de nuevo, aunque se lo digo a lo claro: Hola y adiós.
No se canse porque no le voy a publicar nada. Cree usted su propio blog para criticarme si lo desea. Saludos
Creo que se está haciendo trampas al solitario profesor. El PSOE no es de izquierdas, el PSOE es la izquierda del régimen del 78, nacido de la dictadura franquista, un régimen ladrón que ha creado riqueza en el país para repartirsela entre una casta, pero los recursos son del país. Todo lo que pasa en la administración de España, en las instituciones, es con la connivencia y con la participación del PSOE, unos preparan el terreno y los otros hacen la jugada y todos se llevan la tajada. Un gobierno de izquierdas no apoyaría con hechos a genocidas como Netanyahu y Trump, lo que sí hace el PSOE. Con el PSOE no se puede ir a ningún lado porque son la cara amable de un cleptocracia y en cualquier momento te deja en cueros. Sí, estamos jodidos pero la culpa no es de las izquierdas , es de los que se dicen de izquierdas pero hacen políticas de derechas.
Desde mi punto de vista el PSOE se ha puesto la soga al cuello al olvidarse en su código de comportamiento de un derecho fundamental: LA PRESUNCION DE INOCENCIA. Retirarle la confianza a sus cargos en el momento de la imputación es faltar a uno de los Derechos Humanos fundamentales. Pero hacerlo en un país donde ciertos sectores conservadores de la policía y la Justicia inundan las instituciones y son beligerantes y con la caverna mediática que existe, ES UN SUICIDIO POLITICO..
Obligar a que los cargos denunciados por acoso abandonen sus cargos, es vulnerar de nuevo la presunción de Inocencia. Es instaurar en el partido el modelo de la Inquisición revestido de falso feminismo, donde una simple denuncia, que podía ser falsa e interesada, acababa con el denunciado en prisión. Con la caverna mediática que existe es también UN SUICIDIO POLITICO.
En el momento actual, no se trata de debilitar al PSOE, intentándole arañar votos. Podemos, Sumar Rufian se unen un día si y otro también al relato de la derecha, a saber: un gobierno ahogado en la corrupción, a nivel microeconómico todo está muy mal y la vivienda como gran problema. Sólo EH Bildu sabe dónde está. Tenemos unos lideres en la izquierda incapaces de movilizar a la izquierda a izquierda del PSOE y vemos como en los barrios obreros VOX les roba la cartera. Ante su incapacidad, solo ven laa posibilidad de crecer a costa del PSOE. Esta táctica es un SUICIDIO POLITICO.
Hombre, política de vivienda… Como que brilla por su ausencia. Lo demás lo suscribo totalmente
Totalmente de acuerdo con la reflexión, añadiría la necesidad de llegar a los votantes con políticas de comunicación sobre los logros realizados y los proyectos pendientes más fuertes, unidas a políticas de cambio en el poder judicial.