Según se dice en la web oficial del Congreso de Estados Unidos, hay «cientos de casos» en los que esa potencia «ha empleado fuerzas militares en el extranjero en situaciones de conflicto militar o potencial conflicto para proteger a ciudadanos estadounidenses o promover sus intereses” y eso, sin incluir “acciones encubiertas ni los numerosos casos en los que fuerzas estadounidenses han estado estacionadas en el extranjero desde la Segunda Guerra Mundial como fuerzas de ocupación, o para participar en organizaciones de seguridad mutua, acuerdos de base u operaciones rutinarias de asistencia o entrenamiento militar”.
En la enciclopedia digital Wikipedia se relacionan 58 golpes de Estado en diferentes países en los que intervino Estados Unidos desde el final de la segunda guerra mundial.
Otra investigación señala que Estados Unidos llevó a cabo al menos 81 intervenciones conocidas, abiertas y encubiertas, en elecciones extranjeras entre los años1946 y 2000.
En otra más, se ha comprobado que sólo un 12,5 por ciento de todas las intervenciones militares o electorales que realizó Estados Unidos en otros países en el periodo llamado de Guerra Fría, de 1947 a 1989, buscaron promover una transición democrática en un Estado autoritario.
El análisis de todas esas intervenciones muestra unos patrones de conducta muy claros por parte de Estados Unidos.
– Considera que otros gobiernos son una «amenaza» si intentan nacionalizar recursos (petróleo, cobre, tierras, bancos…), regular capital extranjero, redistribuir la renta y riqueza más equitativamente, o no alinearse con Washington. Cuando eso ocurre, y aunque esos gobiernos hayan sido elegidos democráticamente, Estados Unidos ha intervenido con sabotaje económico, presión diplomática, desestabilización interna y, si no bastaba con eso, mediante golpes, guerras o intervenciones encubiertas y desestabilizadoras de cualquier otro tipo hasta acabar con ellos.
– Como queda dicho, Estados Unidos no ha buscado la democracia y el respeto a los derechos humanos al intervenir en otros países, como prueba que haya apoyado a dictadores como Pinochet (Chile) o Suharto (Indonesia), a los militares argentinos y a otras dictaduras centroamericanas, a las monarquías absolutas del Golfo, o que considere «amigos» a regímenes autoritarios.
– Las intervenciones de Estados Unidos en países extranjeros siempre concluyen con una mayor apropiación de sus recursos naturales o capitales, y en mayor presencia de sus empresas. El de 1953 en Irán, contra el Gobierno de Mossadegh que había nacionalizado el petróleo, instauró al Sha quien inmediatamente creó un consorcio petrolero con un 80 por ciento de su propiedad en manos de Gran Bretaña y Estados Unidos. Un año más tarde, promovió en Guatemala otro golpe para que United Fruit recuperase tierras y privilegios fiscales. El golpe de Pinochet y la CIA en Chile propició la amplia privatización de sus recursos naturales. El de Argentina hizo lo mismo y multiplicó la deuda, como en otros países, en beneficio de la banca internacional…. Igual sucedió en Honduras, Brasil, Irak, Afganistán, Indonesia y en muchos otros países.
– Estados Unidos nunca había intervenido mostrando sus verdaderos intereses, sino que recubría su actuación con relatos legitimadores: “lucha contra el comunismo”, “guerra contra las drogas”, “lucha contra el terrorismo», “defensa del orden internacional”, “seguridad”, “valores democráticos” …
– Todas esas intervenciones se han realizado al margen de las leyes internacionales e incluso de las propias estadounidenses, cometiendo crímenes de guerra y torturando y matando de la forma más cruel a cientos de miles de personas. Por eso, Estados Unidos no sólo no se somete a la Corte Penal Internacional, sino que sanciona a sus jueces y fue el único país que, en 1998, se negó a suscribir el tratado que estableció una jurisdicción mundial para juzgar los crímenes de guerra, los de lesa humanidad y genocidio. En su lugar, castiga a los países que se niegan a reconocer la inmunidad de los soldados estadounidenses acusados de crímenes de guerra y ayuda a los que se abstienen de iniciar acciones contra ellos.
Lo que acaba de suceder en Venezuela es una acción criminal más de la administración de Estados Unidos, tanto si se atiende a sus razones como a sus formas. Viola todos los acuerdos internacionales y está justificada con mentiras, puesto que son los propios documentos internos de organismos estadounidenses (como mostré en este artículo de agosto pasado) los que han señalado que Venezuela no es quien produce, ni distribuye la droga que entra en aquel país.
No es verdad que Estados Unidos actúe para combatir a un autócrata, ni para hacer que haya más democracia en Venezuela, ni para combatir el narcotráfico (como ha dicho Trump al mismo tiempo que indultaba al expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, condenado por ese delito). Estados Unidos sólo busca quedarse con la riqueza de Venezuela, con el petróleo, el oro y otros minerales valiosos y ahora ya no lo ocultan:
– La congresista María Elvira Salazar afirmó en una entrevista en Fox Business que la invasión de Venezuela sería un «festín para las compañías petroleras de Estados Unidos».
– El presidente Trump ha llegado a decir en su red Truth Social que intervendría en Venezuela porque el petróleo que hay en el subsuelo del país sudamericano ha sido robado a Estados Unidos. Daría risa si no fuera por la tragedia que provoca semejante barbaridad.
Sólo hay realmente una novedad tras el ataque criminal de Trump: ya no se disimula, ni se recurre a la retórica. Reconocen que invaden criminalmente a otro país para quedarse con su riqueza. El poder imperial se ha desnudado y está por ver si eso es una expresión de fortaleza o de declive y colapso.
Estamos viviendo un episodio más de un mundo que ha perdido la cabeza, el norte y el corazón, y que está dominado por psicópatas que sólo buscan lucrarse, dispuestos para ello a sortear cualquier ley, a destruir la democracia y acabar con el disfrute de los derechos humanos en el planeta.
Nada de lo que ha pasado en los últimos años en Venezuela con Nicolás Maduro puede justificar la intervención criminal de Estados Unidos. La violencia y ley del más fuerte pueden servir para solucionar problemas, si acaso, entre animales, pero nunca entre seres humanos. Donald Trump está demostrando que es el Hitler de nuestro tiempo y no va a parar hasta que ponga todo el mundo en llamas para que él mismo y los oligarcas que lo apoyan sigan ganando dinero.
Le están abriendo las puertas a las tinieblas y hay demasiado silencio mientras avanzan sin descanso. O respuestas muy tibias, tan tibias como las de la Unión Europea que producen vómito.
Tengo la sensación de que somos conscientes de ello millones de personas, no por razones de ideología o posición política, sino simplemente porque somos suficientemente inteligentes como para ver lo que se viene encima, además de mínimamente humanas, sensibles y decentes. Como imagino que también les ocurre a ellas, siento frustración, dolor y miedo, además de mucha impotencia, ante lo que está sucediendo. No sé bien qué se puede hacer, pero creo que tenemos el deber moral de expresar de cualquier forma en que podamos nuestra condena ante lo que se está gestando en el mundo y que queremos paz, diálogo y derechos humanos y no violencia y guerra, sea quien sea el que las promueva.
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23 comentarios
Tiene que haber una convocatoria de condena a nivel Mundial lo antes posible, la ciudadanía tenemos que ocupar las calles, por la libertad, justicia, los derechos humanos por el derecho de los pueblos.
Suscribo el artículo sin quitarle ni ponerle una coma.
Gracias.
Muy buen texto. Me ha encantado el recorrido hecho a través de los años y las criminalidades cometidas. Lo suscribo plenamente.
Este despliegue,en un país soberano con el secuestro del matrimonio Maduro presuntos narcos,es un aviso a la comunidad internacional: El América para los americanos se amplía a todo el planeta. USA pasa de gendarme a amo de todo lo que se le antoje para apuntalar su dominio politico-económico. Ningún país puede sentirse a salvo de esta depredadora actitud que no tiene nada que ver con una dictadura ó democracia ¡idiotas es el dinero! me lo dais de valvulina o lo cojo yo directamente. Seáis blancos,negros,amarillos,(con los rojos acabamos a su debido tiempo),da lo mismo,América es lo primero.Hoy la excusa ha sido el narco terrorismo pero siempre tendremos un motivo para dar un golpe de mano,hasta en el Universo, para demostrar nuestro poderío. Ni Rusia,China, Europa,la ONU…….van a mover un dedo.Algo empieza a oler muy mal hasta en Dinamarca.
Suscribo el artículo sin quitarle ni ponerle una coma.
Gracias.
Sólo me surge un comentario: los necesitados hoy si no se unen y obligan a los legisladores el orden del derecho internacional o pronto nuestros hijos serán carne de cañón. Si los partidos de izquierda no dejan sus tiquis miquis y luchan juntos lo pagarán muy caro
Estoy totalmente de acuerdo hay que buscar una salida a este atropello; ahora bien, existe libertad en la Venezuela actual de la que han huido más de dos millones de personas?,explota bien sus recursos?, vive la población en unas condiciones de vida decentes ?,, que sucede con tanta riqueza que tiene , como repercute en la población?…, son muchas incógnitas y siempre la a incertidumbre la sufre siempre los mismos.
Excelente artículo, Profesor Torres. Y, claro, poner todas las perversidades de ese país ocuparía decenas de miles de páginas. Voy a recordar unas pocas:
– Esos sujetos ocupan tierras robadas a los indígenas americanos, a los que diezmaron en uno de los primeros genocidios de la Historia.
– El presidente John F. Kennedy, instituyó en Panamá lo se llamó Escuela de lasAméricas, que fue un centro de adoctrinamiento de los militares de América Latina, para enseñarles procedimientos de golpes de Estado, persecución, encarcelamiento, tortura y asesinato de opositores, generalmente jóvenes idealistas. Esto provocó todas las dictaduras en América Latina, con centenares de miles de torturados y asesinados. Sin embargo, ese sujeto es considerado un héroe, un benefactor y un “buenito” y tiene monumentos y centros con su nombre.
– La guerra de Vietnam, que perdieron y tuvieron que regresar a su espantoso país con el rabo entre las piernas, se inició con la mentira de Lyndon Johnson de un ataque a un barco de EEUU en el Golfo de Tonkín.
– La invasión de Irak, con la complicidad de Inglaterra y España (con el impresentable Aznar) se justificó con otra mentira. Y provocó centenares de miles de muertos y destrucción del patrimonio cultural de milenios. Y luego persiguieron por años a un periodista australiano que accedió a los documentos secretos y los difundió por el mundo.
Y, ante toda esta historia repugnante, ¿qué hace la ONU? Pues nada, declaraciones inútiles, asambleas con discusiones inútiles y, si va a producir una resolución tibiamente útil, pues hay países con derecho a veto que dejan todo en papel mojado. Esa organización también es un insulto a la humanidad. Fue la causante del genocidio en Palestina con la resolución 181 del 29 de noviembre de 1947. Cuando envía “fuerzas de pacificación” o “cascos azules” a África, pronto aparecen denuncias de que esos soldados se dedican a violar a niños y mujeres africanos. ¿Cómo se puede pertenecer a una organización si cualquier decisión puede ser vetada por cuatro sujetos prepotentes?
Cuánta razón tuvieron los jóvenes franceses del 68 cuando escribieron en las paredes: “Paren el mundo, que me quiero bajar”
Totalmente de acuerdo de principio a fin
¿Y que dice nuestro gobierno progresista? ¿Y qué dice la Europa defensora de los Derechos Humanos?
Hay que recordar otra perversidad criminal de EEUU: entre 1890 y 1924, ante la oleada de inmigrantes judíos, italianos, irlandeses y polacos, EEUU realizó grandes campañas de eugenesia y esterilización de migrantes. Incluso H. G. Wells fue impulsor de esa campaña. Tenían una Oficina de Registros Eugenésicos, con “el propósito de llevar a cabo una purificación racial y campaña para eliminar migrantes y “ (EL GEN. Sidhharta Mukherjee) De manera que los nazis sólo copiaron la perversidad de EEUU.
Buen y acertado artículo. Gráfico y reflejo de lo que ha sido y es EEUU en el orden mundial. Su orden.
Está genial actuación del estado gringo es lo mejor para el mundo, sobre todo para China, que ahora mismo tiene toda la carga moral internacional para decirle a la OTAN_comision europa, «cállense hipócritas, le vendo y le compro a Rusia todo lo que necesiten y Taiwán que se preparen»
Lo único bueno de este monstruo, es que su descaro deja en pelotas a los bobalicones que (vete a saber por qué) aún quieren vender la moto de la «libertad y de la democracia» justificando los actos de esos hijos de la gran puta.
Yo como español, NO olvido el Maine. Tampoco olvido a Eisenhower abrazando a Franco. Ni olvido la prohibición de usar sus armas contra Marruecos en la marcha Verde. Ni olvido cómo ha «regalado» el Sáhara a Marruecos apoyando esa posición en su primer mandato (que Biden NO desmintió) y reconfirmada en su segundo mandato.
Si fuéramos conscientes tendríamos a Canarias convertida en una superfortaleza y unas docenas de misiles apuntando a los barcos que tienen en Rota…..por lo que pueda pasar.
Con amigos así, no hacen falta enemigos.
Esta acción sobre Venezuela, libera a Putin para hacer lo que le dé la gana en Ucrania (supongo que Odessa caerá) y veremos si China no aprovecha para darse una vuelta por Taiwan…..una acción rápida, secuestran al gobierno taiwanes, poner uno de su agrado y a vivir…..porque dudo mucho que los maravillosos y valientes USA estén dispuestos a recibir un misil nuclear en su casa por «defender la democracia y la libertad» en Ucrania o Taiwan.
Totalment de acuerdo. Me viene en mente el libro de Naomi Klein “ La doctrina del shock”.
La Humanidad, por acción y por omisión, está traicionando su espiritualidad, que es lo que debe regir su convivencia y la separa del mundo animal, y está acogiéndose a la ley de la selva.
Gracias, Juan, por ayudarnos a tomar conciencia de esto.
Un artículo claro y contundente. Gracias.
Maria Auxiliadora . No es el pueblo americano . Como decia en otro escrito , es la clase social que gobierna los Estados Unidos , el capitalismo americano .
De todas formas en este caso lo que se publica acerca del regimen de Maduro es una presión muy fuerte contra la población venezolana , asesinatos , torturas , encarcelamientos , corrupción desatada .
Hay algo que preocupa ¿ estamos seguros de que Trump y su séquito hayan dicho claramente , de una forma publica y notoria que los Estados Unidos atacan Venezuela para que corporaciones estadoundenses se apropien de sus riquezas ? . Pienso que se han utilizado otros argumentos . Porque si no ………
Disculpas , acabo de leer en la prensa que se ha arguido el motivo del suministro de drogas y otros pero que Trump a dicho a continuación que empresas norteamericanas van a hacerse cargo de la gestión del petroleo en Venezuela .
Se pueden conquistar territorios pero no oueblos. Las guerras de EEUU en Afganistán, Irak, Libia o Vietnam terminaron en fracasos de EEUU. Trump si sigue las pasos de otros presidentes terminará igual que ellos, derrotado. Lástima por las 40 personas que ya ha matado en Venezuela
Suscribo totalmente lo escrito en el artículo. El criminal comportamiento de Trump no es mas que una manifestacion del mas puro fascismo y matonismo del presidente de los EEUU, pero tambien, y no se olvide, de una parte importante de la sociedad americana que lo secundo votandole y asaltando el capitolio para lo contrario que en 1789 hicieron los franceses con la Bastilla.
Como bien escribes, la cosa viene de antiguo pero ahora ya no es necesario disimular ni guardar las formas. Es la ley del mas fuerte y el desprecio a cualquier norma jurica, nacional, internacional o de respeto a los mas elementales derechos humanos.
Ante este crimen televisado, la respuesta de la comunidad internacional es lamentable, pero no distinta de la que merece Jaza, Cisjordania, Ucrania. .etc.
Así las cosas, no me extraña el desapego ciudadano a la Unión Europea, cuyos líderes han terminado por someterse al tirano y han enterrado el proyecto común.
A nivel interno, no sorprenden las hipócritas declaraciones de Feijoo, Ayuso, Tellado, Abascal…etc. que, como siempre, no han entendido nada: no se trata de acabar con una dictadura sino de sustituirla por otra que implica, ademas, la expropiación de los recursos naturales de Venezuela. Y el ridículo ha ido a mas: se han apresurado en aupar a Corina, la flamante Novel de la Paz, al mismo tiempo que el propio Trump la desechaba, como precio de su traición al pueblo venezolano.
En fin, que debemos prepararnos para vivir un mundo que avanza hacia la autodestrucción, con olvido de los valores y derechos mas eventuales del ser humano, que han constituido la base de nuestra civilización.
Solo queda la esperanza de que las personas de bien se opongan a este horror.
Comparto la preocupación y la esperanza. Tengo la impresión de que el haber empezado a hacer las cosas tan indisimuladamente ante todo el planeta puede permitir que se reaccione de una forma más global y efectiva. Aunque puede ser que esté confundiendo mis deseos con la realidad. Un abrazo
En EUROPA, ¿el pueblo se ha vuelto loco?, la Unión Europea con su silencio sepulcral le está dando a Rusia, China, etc. la demolición del relato moral sobre el que Occidente dice sostener el “orden basado en reglas” . Resulta difícil tomar en serio cualquier apelación occidental al “orden internacional basado en reglas” cuando la historia reciente de Estados Unidos es, precisamente, una colección sistemática de excepciones autojustificadas. Irak en 2003, Libia en 2011, Siria durante más de una década, Granada en 1983, Guatemala en 1954… la lista es larga y bien documentada. En ninguno de esos casos hubo una rendición de cuentas proporcional al daño causado, ni mucho menos un cuestionamiento real del supuesto liderazgo moral de quien ejecutó esas acciones.
Irak fue invadido bajo una mentira demostrada; Libia fue destruida bajo un mandato “humanitario” convertido en cambio de régimen; Siria ha sido escenario de bombardeos, ocupación de facto y expolio de recursos sin autorización del Estado afectado; Granada y Guatemala fueron ejemplos tempranos de que la soberanía es un principio flexible cuando estorba a los intereses de Washington. Todo ello ocurrió —y ocurre— sin sanciones, sin tribunales y sin consecuencias reales para el agresor.
En ese contexto, la actual indulgencia o el silencio de la Unión Europea ante nuevas acciones unilaterales de Estados Unidos no es solo cobardía diplomática: es complicidad por omisión. La UE no actúa como garante del derecho internacional, sino como eco disciplinado del poder estadounidense, renunciando a la coherencia que dice definirla.
Pretender, después de todo esto, que Occidente conserva una superioridad moral desde la cual juzgar a Rusia es sencillamente insostenible. No porque Rusia tenga razón —no la tiene—, sino porque quien viola las reglas de forma reiterada pierde toda autoridad para presentarse como su custodio. El problema no es la crítica a Moscú; el problema es la hipocresía de quien critica desde un historial de impunidad.
Cada intervención ilegal occidental no “justifica” las acciones rusas, pero sí destruye el relato de que existe un bando que actúa por principios y otro que actúa por fuerza. Ante gran parte del mundo, lo que queda no es una lucha entre legalidad e ilegalidad, sino un choque entre poderes que usan el derecho internacional cuando conviene y lo ignoran cuando estorba.
Ese es el verdadero daño: no a Rusia, sino al propio sistema internacional. Porque un orden basado en reglas que solo obligan a los débiles no es un orden, es una coartada. Y mientras Europa siga callando ante las violaciones de sus aliados, USA e ISRAEL, seguirá perdiendo lo único que la diferenciaba: credibilidad.