Barra libre
Transcribo el artículo que publiqué ayer en Sistema Digital sobre los primeros planes de los gobiernos después de la reunión de Washington. La declaración final de la reunión del G-20 ampliado en Washington no dejaba muchas dudas. Los países más poderosos del planeta manifestaban implícitamente su impotencia al ser incapaces de anunciar medidas inmediatas para hacer frente a la crisis financiera. Como puse de relieve en un comentario sobre la declaración (Muchos principios manidos, muy poca voluntad de cambio) lo único que quedaba claro a la vista del comunicado final era que las grandes potencias se autorizaban unas a otras para saltarse a la torera las limitaciones presupuestarias que se habían venido imponiendo desde hace años.

