En Ronda, contra la corrupción urbanística y contra sus cómplices

En Ronda, contra la corrupción urbanística y contra sus cómplices

Esta mañana de sábado nos hemos manifestado en Ronda (Málaga) un montón de centenares de personas, toda su calle principal ocupada, convocados por Ecologistas en Acción  para protestar por la  construcción en plena Reserva de la Biosfera de cientos de chaléts de lujo que ponen en peligro el medio ambiente y el equilibrio sistémico de todos sus alrededores.
Para hacerse una idea del criminal atentado que se va a producir y de la ilegalidad con la que se hace, baste señalar que con permiso para construir una superficie para muestras de coches de época ya se ha construido y gigantesco circuito para carreras de fórmula 1 en plena reserva.Los organizadores me encomendaron el honor de leer el manifiesto que ha cerrado el acto y cuyo contenido está más abajo junto a otros enlaces informativos.

 

MANIFIESTO LEIDO AL FINAL DE LA MANIFESTACIÓN CONTRA LA MACROURBANIZACIÓN DE LOS MERINOS EN RONDA  

 

  Estamos hoy reunidos en Ronda, los vecinos de ¡CUEVAS DEL BECERRO!, ¡ARRIATE!, ¡RONDA! y amigos venidos del resto de Andalucía para mostrar ante los poderes públicos en particular y a la sociedad en general nuestro rechazo a un modelo de desarrollo que, además de representar una amenaza brutal contra el medio natural y urbano de nuestra comarca y que se está implantando a marchas forzadas en todo el territorio nacional, está minando los principios elementales de libertad y de convivencia de nuestra joven democracia.

    Entre los derechos fundamentales de la persona se recoge en nuestra Constitución el de la libertad de Expresión y de Opinión así como la garantía del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen, pero el ejercicio de estos derechos en la práctica ha supuesto que alrededor de 60 personas estén en estos momentos denunciadas por distintos medios, con la finalidad evidente de silenciar las voces que están en contra de este modelo de desarrollo, acumulando algunas personas hasta cinco o seis denuncias y otras con reclamaciones económicas, a través de querellas,  que alcanzan los 22 millones de euros en algunos casos.

    El pasado 26 de octubre aconteció un hecho histórico y sin precedentes que, sin duda, va a representar un cambio de actitud entre los ciudadanos en la toma de conciencia por la defensa de sus recursos y de la identidad de sus pueblos. Nuestros  vecinos de Cuevas del Becerro realizaban una huelga general que era secundada por la totalidad de la población, logrando con ello hacerse oír en todo el territorio nacional e incluso fuera de nuestras fronteras, y también que aquellos que permanecen sordos ante nuestras demandas no tuvieran más remedio que reconocer públicamente la valentía y la dignidad de todo un pueblo que se enfrenta a tan poderosos adversarios, como fue el caso del Sr. Presidente de la Junta de Andalucía.

    La defensa de un recurso tan escaso como es el agua fue el motivo que provocó este hecho insólito en nuestro país. El proyecto de desarrollar las macrourbanizaciones y campos de golf en la Reserva de la Biosfera “Sierra de las Nieves”, en las fincas conocidas como Merinos y La Parchite,  y que se quiere imponer a base  de decretos y cheques, conlleva necesariamente la sobreexplotación del acuífero subterráneo que da de beber a los vecinos de Cuevas del Becerro, Arriate, La Cimada, Los Prados y Seteníl.  Por lo que de llevarse a cabo, a corto o medio plazo va a provocar que estos vecinos, que llevan habitando sus respectivos pueblos desde hace siglos, vean como el suministro de agua para consumo humano y para sus actividades agrícolas,  desaparezca.  En el supuesto de que el suministro de agua se realice desde Ronda supondrá que el problema se traslada a todos los rondeños directamente, ya que el consumo actual se triplicaría, disminuyendo drásticamente el acuífero que abastece a la ciudad. Un recurso natural escaso y que es de todos se lo quedarían unos pocos.

    La calidad de vida de los ciudadanos de un pueblo no se mide por el número de habitantes, ni por el desmedido ritmo de crecimiento urbanístico de su ciudad. Los indicadores de la calidad de vida vienen definidos por otros estándares como la riqueza paisajística de su entorno, la calidad y cantidad de sus aguas, el grado de pureza de su aire, la ordenación territorial de la ciudad y su entorno, el equilibrio de la explotación racional de sus recursos y el grado de conciencia de cada individuo sobre sus raíces, costumbres e historia;  escritos en la dignidad de su población, sus campos, monumentos y paisajes entre otros…

    No olvidemos que vivimos en la tierra más seca de Europa, el paisaje y el agua son recursos escasos y susceptibles de ser dañados o disipados para siempre. No sería admisible que mientras hay todavía viviendas que no tienen agua en su interior 15 Km. más allá se juega al golf.

    La especulación del territorio se salta la legalidad, con la connivencia  y/o la indiferencia de quienes tienen el deber de velar por el cumplimiento de aquella. Todos conocemos las consecuencias que ha tenido la política de los hechos consumados en poblaciones muy cercanas de la Costa del Sol, y en las que al final nadie se atreve a tomar decisiones que son impopulares y las ilegalidades y la destrucción del medio permanecen para el resto de los tiempos.  El motor de esta especulación con el territorio es la globalización, sistema que necesita crecer constantemente para mantenerse. Con ese fin intenta a nivel local y mundial apoderarse -por las buenas o por las malas- de los recursos naturales, a la vez que trata sutilmente de conseguir la mercantilización de todo aspecto de la vida.

    Por ello exigimos de las autoridades competentes que se aplique la legalidad y que actúen de forma inmediata y contundente con el fin de evitar que el daño aumente y sea irreversible.          

 

   Uno de los aspectos con los que quieren comprar nuestra voluntad es con la supuesta creación de puestos de trabajo para evitar el desplazamiento a otros lugares donde existe trabajo. Lo que no se dice es que esos puestos de trabajo son temporales, muy expuestos desde el punto de vista de la salud laboral y con una explotación de los trabajadores para la obtención rápida de la plusvalía.                       

    La mayoría de esos puestos de trabajo están relacionados con el sector de la construcción, por lo que ¿hasta cuando se va a edificar?.Es muy posible que esta manifestación carecería de sentido y no haría falta si se cumpliera lo que recoge el futuro Estatuto, que previsiblemente aprobará el pueblo andaluz la próxima semana y en el que entre otros establece como objetivo básico de la comunidad andaluza, en su art. 10-7 “La mejora de la calidad de vida de los andaluces y andaluzas, mediante la protección de la naturaleza y del medio ambiente, la adecuada gestión del agua y la solidaridad interterritorial en su uso y distribución, junto con el desarrollo de los equipamientos sociales, educativos, culturales y sanitarios, así como la dotación de infraestructuras modernas”.

 

Y lo establecido en el artículo 28, que como un derecho social dice que “1. Todas las personas tienen derecho a vivir en un medio ambiente equilibrado, sostenible y saludable, así como a disfrutar de los recursos naturales, del entorno y el paisaje en condiciones de igualdad, debiendo hacer un uso responsable del mismo para evitar su deterioro y conservarlo para las generaciones futuras, de acuerdo con lo que determinen las leyes.  2. Se garantiza este derecho mediante una adecuada protección de la diversidad biológica y los procesos ecológicos, el patrimonio natural, el paisaje, el agua, el aire y los recursos naturales.

 

    Y por si esto fuese poco, entre los principios rectores de las políticas públicas se establece “El respeto del medio ambiente, incluyendo el paisaje y los recursos naturales y garantizando la calidad del agua y del aire”Haciendo una puesta en valor de nuestra Constitución exigimos que, a través de los procedimientos legales, los poderes públicos garanticen la disponibilidad de suelo para viviendas accesibles a todos los españoles, no chalés de lujo al alcance de unos pocos, y con la contradicción de que mientras se construye a un ritmo desenfrenado produciendo 3 millones de viviendas vacías en el territorio español hay otros 3 millones de ciudadanos que no pueden acceder a una vivienda porque los precios son totalmente desorbitados.

 

    Que se cumpla la Constitución cuando dice en su Art. 47 que: «Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de unavivienda digna y adecuada.Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes parahacer efectivo este derecho, regulando la utilización delsuelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación […]»

    Por último queremos proclamar que el desarrollo sostenible, o más bien perdurable, es la única posibilidad que tiene la humanidad de continuar en este planeta, y nosotros en nuestra sierra.  

 

    Porque ¿qué le vamos a decir a nuestros hijos cuando nos pregunten que donde están las encinas?. ¿Qué era un río?. ¿Dónde están las águilas?. ¿Dónde están las dehesas?. ¿Todo desaparecido?
    Con ese escenario termina la vida y comienza la supervivencia.

 

    Para saber más:

 

    Revista El Observador 

 

 

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