Finanzas a toda velocidad, finanzas sin cabeza

Finanzas a toda velocidad, finanzas sin cabeza

Los siguientes datos que he extraído de varias lecturas en el magnífico blog Jaque al Neoliberalismo, de Marco Antonio Moreno, que recomiendo seguir, creo que pueden dar luz de cómo funciona la economía de nuestro tiempo:

 

– Una acción de una empresa puede cotizar durante unos segundos un céntimo más cara en Frankfurt que en Londres. El ordenador de los especuladores compra esas acciones en Londres y las vende en Frankfurt. O puede estar lanzando constantemente órdenes de compra y venta, buscando infinitesimales diferencias de precios con las que hacer beneficio. Es el clásico «comprar barato y vender caro», pero con márgenes de decimales y en tiempos que no superan los 0,0025 segundos. Los márgenes son minúsculos pero el volumen de las operaciones inmenso.

 

En esa misma línea un agente de bolsa ahora perseguido por la justicia decía en una entrevista en El País hace unas semanas: «Se tarda cuatro segundos en invertir 1.000 millones de euros».

 

– Según diversos analistas (What Percentage of U.S. Equity Trades Are High Frequency Trades?) casi el 70% de todas las transacciones en todas las Bolsas de Estados Unidos se realizan por medio de «trading de alta frecuencia» (HTF en siglas inglesas). En el mercado de divisas su presencia es aún más reciente aunque ya supone el 25% del mercado ‘spot’ (al contado).

 

– Los bancos están reemplazando a todas las personas que realizaban estas operaciones por ordenadores.

 

– Hasta hace apenas tres o cuatro años, la mayor parte de las operaciones de cambio de divisas se hacían por teléfono. Ahora, cada día se utilizan más ordenadores y HTF. La consecuencia, según el Banco Internacional de Pagos, es que el volumen del mercado de divisas ha crecido un 20% en solo tres años, hasta rozar los 4 billones de dólares diarios (3 billones de euros)

 

– El 6 de mayo el parqué neoyorkino perdió 998 puntos en cinco minutos y los recuperó en otros quince. En aquella ocasión, el operador de alta frecuencia Tradervox llegó a vender, en un claro ejemplo de cómo pueden reaccionar los ordenadores en un contexto de caos, acciones del gigante de la consultoría Accenture por un centavo de dólar, a pesar de que la empresa cotizaba a cuarenta dólares antes de que el mercado, literalmente, se volviera loco.

 

– Un reportaje publicado por The New York Times (A Secretive Banking Elite Rules Trading in Derivatives), dio cuenta que los grandes bancos dominan a sus anchas mercado de los derivados financieros, y que mantienen reuniones secretas una vez al mes, para consolidar su supremacía global. La élite bancara controla un mercado de 700 billones de dólares. Según decía el periódico:

 

“Los miembros de esta élite de Wall Street se reunen el tercer miércoles de cada mes en el Midtown de Manhattan, y comparten un objetivo común: proteger los intereses de los grandes bancos en el mercado de derivados, uno de los ámbitos más lucrativos y controvertidos de las finanzas, que tienen un secreto común: los detalles de esos encuentros, y sus identidades, han sido estrictamente confidenciales”.

 

La pregunta que me hago a la vista de todo ello es tan elemental como su respuesta: ¿para qué sirve todo esto? Pues solo para que los multimillonarios ganen cada vez más dinero sin crear ni un ápice de riqueza ni empleo. El dinero se dedica a estos juegos y luego dicen que no hay recursos para alimentar a la gente o para proporcionarle servicios básicos.

 

Yo llamo a esto la desnaturalización de las finanzas y de la vida económica pero cada vez estoy más convencido de que más bien se podría calificar como un demencial y criminal casino al que hay que poner fin cuanto antes.

 

Por eso estoy también muy de acuerdo con Jean Ziegler, un profesor suizo de sociología que trabajó de 2000 a 2008 como Relator de las Naciones Unidas para el derecho a la alimentación, cuando dice que «Es preciso un Núremberg de los especuladores»

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