La poca vergüenza de la jerarquía católica española

La poca vergüenza de la jerarquía católica española

 Ayer hice un comentario con una imagen sobre la declaración que acababa de hacer la jerarquía de la Iglesia Católica española llamando implícitamente a votar al Partido Popular. Entre otras cosas, justifican su recomendación diciendo que no se puede votar a quien negocia con los terroristas. Podríamos discutir si la vía del diáologo, la negociación y el perdón cuando ETA abandonara las armas es una vía buena o mala, suficiente o insuficiente. El criterio de la Iglesia, como el de cualquier otra persona o institución es relevante para el conjunto de la sociedad. De eso no hay duda. Pero lo que me parece vergonzoso es que la jerarquía católica actúe con una doble moral: cuando negocian y hablan los suyos, el PartidoPopular (no me cabe duda de que con la intención de acabar con el terror) apoya el diálogo y no ponen objección alguna a la negociación. Pero cuando es un gobierno del Partido Socialista, la critican sin pudor. Cuando es un gobierno de su partido el que negocia con ETA incluso va un obispo a las reuniones (precisamente, a propuesta de ETA, lo que no es de extrañar sabiendo que ésta organización terrorista nació en gran medida en los seminarios vascos). Cuando es un gobierno del PSOE el que tratar de crear condiciones para la paz, lo ataca al cuello miserablemente. Esa es la asquerosa doble moral de los obispos y cardenales españoles.
 Así contó el diario EL MUNDO la negociación del gobierno de Aznar con ETA en 1998, y así informaba del papel del obispo Uriarte:
 

 

   

  Javier Zarzalejos, secretario general de la Presidencia de Gobierno;  Ricardo Martí Fluxá, secretario de Estado de Interior, y Pedro Arriola,  asesor de Aznar en su condición de presidente del PP, fueron designados  por el presidente del Gobierno como «interlocutores» ante una eventual  reunión con ETA apenas unos días después de que la banda terrorista  declarase una tregua indefinida que comenzaba a tener efecto desde el  18 de septiembre de 1998… 

 

    El obispo de Zamora, Juan María Uriarte, fue propuesto por ETA (y  aceptado por el Gobierno) como «intermediario» para llevar a cabo los  contactos iniciales. Zarzalejos y Uriarte fueron los encargados de  mantener una línea caliente que funcionó a plena satisfacción a partir  de finales del mes de octubre de 1998.
 
 

   

  … Por fin, el 19 de mayo, Uriarte, Zarzalejos, Fluxá y Arriola partieron  desde Madrid, por vía aérea, hacia Ginebra (Suiza).Sólo sabían que iban  al país alpino, pero desconocían la hora y el lugar exacto de la  reunión. Una vez allí, Uriarte iría recibiendo instrucciones sobre las  coordenadas de la cita. Monseñor, que iba vestido para la ocasión con  traje y corbata, era la única vía de contacto con los terroristas. 

 

 

 ¿Habrá suscrito también Uriarte la declaración de ayer de sus camaradas?
 Señores obispos y cardenales españoles tienen ustedes muy poca vergüenza. 

 

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