Preguntas de Fidel Castro a Obama

Preguntas de Fidel Castro a Obama

 En un reciente artículo, Fidel Castro comenta un discurso del candidato de Barak Obama sobre Cuba y, entre otras cosas, le dirige unas preguntas que, lógicamente, no cabe esperar que sean contestadas pero que creo tienen interés:
 

 

 «(…) No cuestiono la  aguda inteligencia de Obama, su  capacidad polémica y su espíritu de  trabajo. Domina las técnicas de  comunicación y está por encima de sus  rivales en la competencia electoral.  Observo con simpatía a su esposa y sus  niñas, que lo acompañan y animan todos  los martes; es sin duda un cuadro humano  agradable. No obstante, me veo obligado  a varias delicadas preguntas, aunque no  pretendo respuestas, únicamente  consignarlas. 

 

 1º ¿Es  correcto que el Presidente de Estados  Unidos ordene el asesinato de cualquier  persona en el mundo, sea cual fuere el  pretexto? 

 

 2º ¿Es  ético que el Presidente de Estados  Unidos ordene torturar a otros seres  humanos? 

 

 3º ¿Es el  terrorismo de estado un instrumento que  debe utilizar un país tan poderoso como  Estados Unidos para que exista la paz en  el planeta? 

 

 4º ¿Es  buena y honorable una Ley de Ajuste que  se aplica como castigo a un solo país,  Cuba, para desestabilizarlo, aunque  cueste la vida a niños y madres  inocentes? Si es buena, ¿por qué no se  aplica el derecho automático de  residencia a los haitianos, dominicanos  y demás países del Caribe, y se hace lo  mismo con los mexicanos,  centroamericanos y suramericanos, que  mueren como moscas en el muro de la  frontera mexicana o en aguas del  Atlántico y el Pacífico? 

 

 5º ¿Puede  Estados Unidos prescindir de los  inmigrantes, que cultivan vegetales,  frutas, almendras y otras exquisiteces  para los norteamericanos? ¿Quién  barrería sus calles, prestaría servicios  domésticos y realizarían los peores y  menos remunerados trabajos? 

 

 6º ¿Son  justas las redadas de indocumentados que  afectan incluso a niños nacidos en  Estados Unidos? 

 

 7º ¿Es  moral y justificable el robo de cerebros  y la continua extracción de las mejores  inteligencias científicas e  intelectuales de los países pobres?  

 

 8º Usted  afirma, como recordé al inicio de esta  reflexión, que su país advirtió hace  tiempo a las potencias europeas que no  admitiría intervenciones en el  hemisferio, y a la vez reitera la  demanda de ese derecho, reclamando al  mismo tiempo el de intervenir en  cualquier parte del mundo con el apoyo  de cientos de bases militares, fuerzas  navales, aéreas y espaciales  distribuidas en el planeta. Le pregunto,  ¿es esa la forma en que Estados Unidos  expresa su respeto por la libertad, la  democracia y los derechos humanos?  

 

 9º ¿Es  justo atacar sorpresiva y  preventivamente sesenta o más oscuros  rincones del mundo, como los llama Bush,  sea cual fuere el pretexto? 

 

 10º ¿Es  honorable y cuerdo invertir millones de  millones de dólares en el complejo  militar industrial para producir armas  que pueden liquidar varias veces la vida  en la Tierra? 

 

 Usted debiera  conocer, antes de juzgar a nuestro país,  que Cuba, con sus programas de  educación, salud, deportes, cultura y  ciencias, aplicados no sólo en su propio  territorio sino también en otros países  pobres del mundo, y la sangre derramada  en solidaridad con otros pueblos, a  pesar del bloqueo económico y financiero  y las agresiones de su poderoso país,  constituye una prueba de que puede  hacerse mucho con muy poco. Ni a nuestra  mejor aliada, la URSS, le fue permitido  trazar nuestro destino. 

 

 Para cooperar  con otros países, Estados Unidos sólo  puede enviar profesionales vinculados a  la disciplina militar. No puede hacerlo  de otra forma, porque carece de personal  en número suficiente dispuesto a  sacrificarse por otros y ofrecer apoyo  significativo a un país con  dificultades, aunque en Cuba hemos  conocido y han cooperado con nosotros  excelentes médicos norteamericanos.  Ellos no tienen la culpa porque la  sociedad no los educa masivamente en ese  espíritu.  

 

 La cooperación  de nuestro país nunca la hemos  subordinado a requisitos ideológicos. Se  la ofrecimos a Estados Unidos cuando el Katrina golpeó duramente la  ciudad de Nueva Orleans. Nuestra brigada  médica internacionalista lleva el nombre  glorioso de Henry Reeve, un joven nacido  en ese país que luchó y murió por la  soberanía de Cuba en la primera guerra  por nuestra independencia. 

 

 Nuestra  Revolución puede convocar a decenas de  miles de médicos y técnicos de la salud.  Puede convocar de forma igualmente  masiva a maestros y ciudadanos  dispuestos a marchar a cualquier rincón  del mundo, para cualquier noble  propósito. No para usurpar derechos ni  conquistar materias primas. 

 

 En la buena  voluntad y disposición de las personas  hay infinitos recursos que no se guardan  ni caben en las bóvedas de un banco. No  emanan de la política cínica de un  imperio. 

 

  

 

 Fidel Castro  Ruz, Mayo 25 de  2008″. (el artículo entero aquí)
 
 

 

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1 Comentario
  • Adrian
    Publicado a las 23:40h, 29 mayo

    Me gustaría saber las opiniones q tienen las personas con respecto a estas preguntas, ósea desearía saber qué responderían los demás a dichas preguntas.

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