Me envían desde Guatemala este video que cuenta la historia de Vilma Larios, una de tantas millones mujeres trabajadoras, casi niñas, explotadas en las empresas de la globalización. Ella llora porque nunca jugó con su muñeca pero tuvo valor para defender sus derechos ante los explotadores. Es bonito y ejemplar su coraje.
SI QUIERES RECIBIR AUTOMÁTICAMENTE LOS NUEVOS ARTÍCULOS DE
GANAS DE ESCRIBIR EN TU CORREO, SUSCRÍBETE AQUÍ.

