El privilegio de enseñar
Aunque algunas veces pueda resultar cansado, no hay día que no entre a dar clase sin sentir el privilegio que supone poder enseñar y compartir mi tiempo con el de jóvenes que aprenden de lo poco o mucho que yo pueda saber. Hay muy pocas profesiones tan maravillosas como la nuestra y cada día que pasa la disfruto más. Por eso me emociona ver un video como este que he encontrado por casualidad y que comparto con mis lectores. Es la despedida de un profesor sevillano que se jubila. El calor y el cariño con el que lo despiden sus alumnos hablan por sí solos. No creo que haya mejor

