Oligarcas
No hay razón definitiva en la teoría económica, incluso en la más ortodoxa, que permita afirmar taxativamente que la existencia de empresas públicas es mala de por sí o que no es conveniente mantener un sector público saneado y eficiente. La realidad nos muestra más o menos lo mismo: conocemos cientos de empresas privadas que han sido mal gestionadas y otras de titularidad pública que funcionan magníficamente. ¿Quién no recuerda los bancos privados españoles como Banesto, Santander, o la Banca Catalana de Pujol que han tenido que ser salvados in extremis por el Banco de España de la mala gestión de sus dirigentes, algunos de los cuales terminaron en la

