(IM)PERTINENCIAS

Europa no funciona y Alemania juega con fuego

Un nuevo susto para la Comisión Europea. En esta ocasión, también por un recurso alemán contra la actuación del Banco Central Europeo. Lo más seguro es que se resuelva en unas pocas semanas sin mayor problema pero tanto va el cántaro a la fuente que termina rompiéndose. El hecho, en mi opinión tiene bastante importancia, tal y como analizo en el artículo

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Tratando de buscar el voto del centro, el candidato del PSOE se deja en el camino las propuestas socialdemócratas y lo que él mismo había pedido hace muy pocos días.

Los políticos critican muy a menudo la paja en el ojo ajeno y no se dan cuenta de la viga que llevan en el suyo. Es lo que ocurre en este caso que comento en el artículo

Mientras que faltan vacunas, no se utiliza la capacidad potencial de producción. Una vez más, para proteger el interés comercial, en este caso de las grandes empresas farmacéuticas, se produce artificialmente la escasez. Explico cómo en el artículo.

EL PP es un partido especializado en decir una cosa cuando está en la oposición y hacer otra cuando gobierna, en bloquear las instituciones cuando no las controla y en incumplir la Constitución que dice defender. Como decimos en España, se pasa por la entrepierna la verdad y sus compromisos.

La democracia requiere poder comunicar en libertad e igualdad de condiciones y eso no puede ocurrir si se discrimina a las mujeres en este campo tan importante de la vida social, tal y como viene sucediendo.

Los sistemas de evaluación y la persistencia de una cultura masculina hacen que no desaparezca e incluso que aumente la discriminación que sufren las mujeres economistas en la vida académica. Sorprende que no se combata con más ahínco.

Se miente más o menos como siempre pero ahora se puede ganar mucho dinero mintiendo y, sobre todo, para ganar mucho dinero ahora hay que mentir mucho más que nunca.

La Unión Europea ha dado enormes privilegios a las grandes empresas. Más tarde, se vuelven contra ella y ponen en peligro sus propias políticas. El caso de la energía es un ejemplo dramático: si la UE sigue adelante de verdad con su plan de acción climática lloverán docenas de demandas contra los gobiernos. Lo explico con detalle en este artículo

Andalucía necesita salirse de las coordenadas de la vieja política. Lo mismo que la pandemia obliga, se quiera o no, a reinventar los negocios y las pautas de producción, de distribución y de consumo, la etapa en la que irremediablemente vamos a entrar nos enfrente al dilema de innovar en política o fracasar

Parece mentira que, con lo que está pasando en todo el mundo en medio de esta pandemia, la discusión social y el debate político se vayan tanto por las ramas. ¿Son señuelos para que la gente no contemple lo que de verdad sucede? ¿O es que estamos tontos?