Podemos siempre en medio de la polémica

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Publicado en Eldiario.es el 31 de abril de 2015

Una noticia aparecida en eldiario.es con el título Juan Torres: “Podemos no me ha vuelto a llamar” ha creado bastante polémica y me gustaría dejar las cosas un poco más claras.

Atendí a la periodista que redactó la noticia, Belén Carreño, porque la conocía desde hacía unos años y porque creo que hay que apoyar el gran esfuerzo que están haciendo medios como eldiario.es en la situación de concentración mediática en la que estamos. Me dijo que había estado un tiempo de baja, que se reincorporaba y que estaba poniéndose al tanto de la situación en España. Me preguntó si seguía colaborando con Podemos y le dije la verdad. Es decir, que desde noviembre pasado, cuando entregué el documento que firmé con Vicenç Navarro, apenas si había tenido contacto con sus dirigentes para seguir colaborando. Le comenté que al convocarse elecciones en Andalucía la candidata Teresa Rodríguez me pidió ayuda (como indiqué en mi web en un texto que titulé Colaboración con fuerzas políticas) y ella misma informó en público de que yo colaboraría en su campaña. Le proporcioné inicialmente unos documentos y varios contactos pero no hubo más. La periodista de eldiario.es me preguntó que por qué Podemos no había seguido reclamando mi colaboración y le dije que no sabía si era porque no estaban contentos con lo que propuse pero que no era yo quien podía decirlo.

Además, recabó mi opinión sobre la situación de Podemos. Le dije lo que vengo escribiendo en varios artículos en las últimas semanas que han aparecido puntualmente en mi web. Es decir, que creía que vivíamos una situación muy difícil, que podía pasar cualquier cosa porque los hechos se suceden muy rápidamente y que me parecía que Podemos estaba en una situación especialmente delicada. Primero, porque es objeto de ataques brutales, en segundo lugar porque quizá había gestionado algunas situaciones de manera no muy acertada (que he comentado en diversos artículos) y finalmente porque no había hecho algunas cosas que a mi juicio son imprescindibles para darle credibilidad a sus propuestas económicas (que hoy día son la base de cualquier estrategia política). En particular, me quejé de que no hubieran puesto en marcha la primera propuesta que habíamos hecho  en nuestro documento y que textualmente dice:

“Proponemos que Podemos convoque un gran encuentro estatal de personas conocedoras de las diferentes cuestiones que atañen a su ideario económico para elaborar, ya con todo detalle y precisión, el abanico de propuestas a llevar a cabo en el gobierno para dar satisfacción con él a las demandas y preferencias de las personas y grupos sociales que lo apoyen. Este encuentro debe incluir tanto expertos en el conocimiento como en la práctica, es decir, representantes de los distintos movimientos sociales y especialmente de los más afectados por estas medidas y propuestas”.

Finalmente comenté a la periodista que, a la vista de cómo iban las cosas, incluso tenía dudas sobre si Podemos podría terminar siendo un sujeto político fallido, una duda casi elemental pues me parece evidente que eso es lo que puede ocurrirle a cualquier formación política recién nacida si no acierta en su estrategia, en sus alianzas o en su modo de relacionarse con la ciudadanía. Y mucho más en la actual coyuntura social española y a un partido, como Podemos, que combate la injusticia que día a día cometen grupos de impresionante poder financiero, político y mediático.

Creo que de esa forma queda resumida con bastante fidelidad mi conversación con la periodista. Mis ideas, por tanto, creo que son claras y se pueden sintetizar fácilmente:

1.Sigo pensando que Podemos ha hecho una aportación fundamental a la vida política española, marcada en los últimos años por la degeneración de la democracia, por la corrupción y por políticas económicas al servicio de una minoría privilegiada. Ni lo ha hecho todo bien ni lo ha hecho todo mal. Por eso sigo pensando que su contribución en el futuro es esencial y deseo que lo siga siendo ya que, como dijimos en el documento que le entregamos :

“Podemos ha sido capaz de actuar como revulsivo del cambio y de levantar tantas esperanzas y expectativas”.

2. No creo que los problemas que tiene la economía y la sociedad española puedan ser resueltos por un solo partido sino que necesitan una colaboración muy plural y no solo de organizaciones sino también de los colectivos sociales y de las personas, formen o no parte éstas últimas de los partidos. Así lo decíamos también en nuestro documento:

“Se hace imprescindible un gran acuerdo social para hacer frente a la auténtica dictadura que estamos viviendo en materia económica. Podemos debería proponer un gran Pacto a todos los sujetos y agentes económicos para hacer que la democracia llegue a la economía y para repartir con justicia los sacrificios y los beneficios de las medidas que haya que ir adoptando, a diferencia de lo que ha venido sucediendo hasta ahora”.

3. La situación en la que vivimos es muy difícil. Los grandes poderes que han arruinado a España por su incompetencia y egoísmo no paran de atacar a quienes reclaman un cambio de la situación, un reparto más justo de la riqueza, la democratización de la economía, plena transparencia y libertades civiles reales. Por eso se precisa mucha inteligencia, mucha generosidad y mucho trabajo colectivo, sin frentismos que hagan creer que los buenos solo somos cada uno de nosotros y los malos todos los demás, y sin el cainismo típico de nuestra querida España. Como decíamos igualmente en nuestro documento:

“Se precisa también una gran complicidad activa de la gente para lo cual es imprescindible generar confianza, proactividad y lo que ahora se llama resiliencia, es decir la capacidad que tenemos los seres humanos de hacer frente con fortaleza a las situaciones adversas y que nos permite salir fortalecido de ellas”.

4. Como creo que he estado siempre, sigo ahora, desde mi total independencia, a la modesta disposición de quien me solicite ayuda sin pedir absolutamente nada a cambio. Y animo a todas las personas a prestarla y a apoyar a las fuerzas y partidos que de verdad se propongan acabar con las injusticias y con la vergüenza que estamos viviendo. En el documento también dimos una buena razón para ello con palabras de Gandhi: “Mañana tal vez tengamos que sentarnos frente a nuestros hijos y decirles que fuimos derrotados. Pero no podremos mirarlos a los ojos y decirles que viven así porque no nos animamos a pelear”.

Por mi parte, no hay nada más, ni nada menos, en mis declaraciones sobre Podemos. Y francamente, no creo que tampoco lo haya en el diario que las publicó. Con lo que está pasando en este país no creo que sea lo que debe tener relevancia. A los españoles nos hace falta convivir mejor con nosotros mismos y menos con las sospechas y la desconfianza.

Ojo con 2016

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En mi artículo de esta semana en El País, que ya me han dicho que será el último, comento las falsas expectativas de recuperación económica que se difunden desde los grandes centros de poder. Recomiendo al próximo gobierno andaluz que no se deje llevar por quienes se han equivocado siempre en sus predicciones. Puede leerse aquí.

Batallas que se pueden ganar: el caso de Los Merinos en la Serranía de Ronda

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Una de las operaciones urbanísticas más corruptas y catastróficas de los últimos años (sé que decir esto es quizá exagerado, cuando ha habido tantas en España) fue la que se empezó a llevar a cabo en la Serranía de Ronda, en la provincia de Málaga. Gracias a la lucha de docenas de personas se ha conseguido paralizarla y creo que es fundamental tener en cuenta esa experiencia.

Dejo abajo enlaces a tres artículos de mi amigos admirados Paco Puche y Juan Terroba que explican con detalle lo sucedido en estos últimos años. Pero no quiero cerrar estas letras sin enviar desde aquí un gran abrazo de solidaridad y agradecimiento a tantas personas como participaron, con más sufrimiento y sacrificio del que se pueda imaginar, en esa lucha para salvar a la naturaleza y a los seres humanos de la avaricia desmedida y de la locura del dinero. Fueron muchas personas pero me gustaría mencionar a una en especial, a Isabel Teresa Rosado que era la alcaldesa de Izquierda Unida en Cuevas del Becerro, el pueblo más afectado por el proyecto, en los momentos de mayor crisis. Sufrió ataques de todo tipo e incluso perdió las elecciones por la incomprensión y cobardía de muchos de sus vecinos. Ahora, las cosas y las personas se ponen cada una en su sitio.

 

Especulación y destrucción del territorio. El caso del macroproyecto de los Merinos, en Ronda (1ª Parte)

Especulación y destrucción del territorio. El caso Ronda Golf en los Merinos: una lucha en progreso (2ª Parte)

Especulación y destrucción del territorio. El caso del macroproyecto de Los Merinos, en Ronda (3ª y última parte)

La necesidad de un nuevo tipo de debate económico (y político)

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Publicado en Público.es el 9 de abril de 2014

Es evidente que hay diferencias entre las dos formaciones políticas que han comenzado a hacerse un sitio destacado en el mapa político español, Podemos y Ciudadanos.

En materia económica es lógico que las haya también, y posiblemente de modo amplificado puesto que en ese terreno la ideología y los intereses sociales que se quieran defender son determinantes de lo que se dice. No hace falta ser un experto para saber que entre los economistas ha habido siempre, por esas y por otras razones de tipo metodológico, diferencias profundas a la hora de reconocer la realidad, de analizarla y de realizar respuestas para transformarla. No han dejado de darse desde que se comenzaron a elaborar los primeros análisis científicos en esta materia y no van a desaparecer ahora.

Tratar de ocultar esas diferencias o, lo peor, demonizar y anular a quien está al otro lado del pensamiento económico dominante es una reacción totalitaria, pero desgraciadamente muy habitual no solo en los medios o en la vida corriente sino en la propia Academia.

De hecho, creo que la principal responsabilidad de que ocurra eso recae sobre los economistas académicos de la corriente dominante. Ellos y ellas son los ciegos, desconocen y no hacen nada por conocer los enfoques críticos y no solo han acabado con la posibilidad de que las ideas y el análisis económico alternativo actual sean conocidos en las aulas, sino incluso la historia del pensamiento económico. Tanto ha sido así que en muchos países o en universidades tan señeras como Harvard, ha habido protestas de los estudiantes de Economía por el “autismo” de la disciplina a la hora de enfrentarse a la realidad y por la parcialidad del profesorado ortodoxo. A uno de sus popes, nada más y nada menos que N. Gregory Mankiw, se le sublevaron los estudiantes por esa razón, denunciando “el carácter sesgado” de sus clases (la noticia y la carta de sus estudiantes pueden leerse aquí). Sigue leyendo

Antonio Moreno sigue en la lucha contra la estafa eléctrica

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Me complace recomendar la lectura de una nueva información que da cuenta de la lucha sin cuartel que lleva a cabo mi admirado amigo el ingeniero Antonio Moreno contra la estafa continuada que las empresas eléctricas españolas vienen cometiendo con la ayuda de gobiernos y magistrados.

En esta ocasión, se trata de un reportaje de El Confidencial titulado Un jubilado de Sevilla le ha costado a las eléctricas más de 500 millones

Hay mucha más información en su web www.estafaluz.com y dejo abajo una foto reciente de ambos para dejarle claro que no he olvidado que tenemos una cita pendiente… en el mismo lugar que la última, sin ir más lejos.

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La cuenta atrás de Susana Díaz

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En mi artículo de El País Andalucía de esta semana comento que la Presidenta andaluza Susana Díaz tendrá que hacer alguna propuesta importante para ser creíble porque hasta ahora no ha dado pasos realmente efectivos para erradicar la corrupción. Puede leerse aquí.

Andalucía: la derrota del blanco y negro

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Publicado en Público.es el 23 de marzo de 2015

Los resultados de las elecciones andaluzas marcan algunos rasgos y tendencias que me parecen significativos y quizá determinantes no solo de lo que ocurra en Andalucía sino en toda España durante los próximos años.

En primer lugar, se confirma algo que siempre me ha parecido fundamental para entender lo que ocurre por aquí. Andalucía es una tierra de mixturas y misterios, de claroscuros, de luces y sombras, de paradojas y de certezas donde al mismo tiempo hay contradicciones. Aquí no vale mucho el blanco y negro para ver lo que nos pasa.

Una vez más se han llevado una decepción quienes lo apuestan todo a la contra, quienes solo perciben lo bueno o lo malo, lo primero y lo último, lo totalmente positivo o lo indudablemente negativo.

Solo se pueden sorprender con estos resultados quienes solo perciben males y defectos en Andalucía y quienes ven al PSOE como el responsable exclusivo de todos ellos.

Se confirma que el PSOE es un partido que tiene más aprecio en Andalucía que el que muchos creen. Con todos sus defectos y a pesar de los escándalos que ha producido su gestión en los últimos años sigue siendo un hecho que una parte importante de la población andaluza le reconoce el valor de haber creado el estado de bienestar y de haberlo defendido mientras que la derecha lo desmantela en otros lugares.

He criticado muchas veces muchas de las cosas que han hecho los gobiernos andaluces del PSOE y no creo que sea sospechoso de haber pasado por alto la responsabilidad de sus dirigentes por la corrupción. No he guardado nunca silencio. Pero siempre he considerado un error muy injusto identificar todo lo que ha hecho el PSOE andaluz con corrupción, paro y malestar social. Este partido es también quien ha puesto en marcha mucho de lo bueno que tenemos y el bienestar que disfruta la inmensa mayor parte de nuestra población (y, desde luego, mucho más que hace 30 o 40 años).

Por eso creo que han vuelto a equivocarse quienes en Andalucía presentan su oferta electoral como un proyecto contra el PSOE. Como también creo que se han equivocado y se volverán a equivocar quienes identifican al PSOE con la derecha pura y dura igualándolo al PP. Juan Carlos Monedero se rió de mí cuando le escribí diciéndole que a mi juicio era un error identificar la casta con todo el PSOE andaluz. Yo lo sigo pensando y no sé si él seguirá riéndose de mí por ello.

En cualquier caso, el PSOE solo tiene el voto de uno de cada cinco electores. No es todo, ni mucho menos, por muy jubilosa y fuerte que se sienta Susana Díaz. En sus manos está no cometer el error de creer que eso es suficiente para sacar adelante a Andalucía. Lo mismo que digo que no se puede entender lo andaluz en blanco y negro, creo que sería una tragedia gobernar ahora en monocolor.

Finalmente, queda por ver si en una elecciones generales obtendría el PSOE este resultado y, sobre todo, si será capaz de alcanzarlo en toda España. A mí me parece, sobre todo esto último, francamente difícil.

El mayor descalabro político se lo lleva el Partido Popular, posiblemente, tanto por la desafección que origina su gestión de la crisis, por sus mentiras e incumplimientos, como por el trato de su gobierno a Andalucía. Y, desde luego, por el encumbramiento de Ciudadanos como alternativa antes la desafección. Pero no se puede soslayar que sigue teniendo bastante fuerza en las grandes ciudades, sobre todo de Andalucía oriental. No va a desaparecer del mapa.

Se confirma que Podemos es una fuerza en ascenso pero que depende mucho de la gestión que haga de su propio proyecto. Sus votantes más cercanos están decepcionados por mucho que se quiera disimular. No sirve de excusa que las convocatoria fuese adelantada: quien se propone gobernar a un país como España tiene que estar preparado siempre para eso y mucho más y además no había que ser un lince para saber que se adelantarían.

A mí más bien me parece que Podemos no ha querido jugar este partido. Pensando que no ganaría, parece que quiso evitar un resultado mejor que lo comprometiera demasiado con pactos y pronunciamientos en ese caso inevitables. El riesgo es que no parece fácil ganar unas generales (o incluso tener un resultado bueno en ellas) sin tener bastante más del 15% de los votos en Andalucía. Además, creo que es significativo que Podemos prácticamente no haya superado las primeras estimaciones de voto. Y no será fácil que las supere si no se abre más en lugar de enrocarse en sí mismo, en sus sectores más a la izquierda. No le bastará con llenar velódromos y, de momento, no creo que se pueda decir que haya conseguido hacer creíble el proyecto transversal que defienden sus dirigentes. El tiempo corre muy en su contra porque en política las oportunidades hay que cogerlas al vuelo.

Se confirma que Ciudadanos se hace un hueco importante en el panorama político español a través de Andalucía y que produce en la derecha el mismo tipo de terremoto que provocó Podemos en la izquierda. Pero es un error creer que todo su voto es de derechas.

Si en los próximos meses consigue extender y hacer creíble su discurso transversal puede consolidarse como un claro protagonista del mapa político y no solo agrandar el roto que le ha hecho al PP sino hacerle otro semejante a Podemos. Aunque también podría pasarle lo mismo que al partido de Iglesias pero por el otro lado: dejarse llevar en este caso por la extrema derecha que ya ha recalado allí.

Como en el caso de Podemos, su reto es consolidar un discurso más transversal y, sobre todo, hacerlo creíble.

Si entre ambos fueran capaces realmente de romper la dinámica clientelar y corrupta del bipartidismo dominante podría abrirse una nueva etapa de más aire limpio en nuestra vida política y de mejor democracia en España. Sería deseable.

Izquierda Unida no ha superado el reto de enfrentarse a ella misma. No entendió lo que se abría paso en España y ha llegado tarde a todo. Y sobre todo a la autocrítica. Cuando deje de hablarle solo a los suyos y sea capaz de entender que hay transformación y valores fuera de sus principios, cuando ya no necesite ponerse continuamente a ella misma certificados de autenticidad, y cuando deje a un lado el cainismo fratricida, podrá ser la ejemplar fuerza transformadora que muchos deseamos que sea.

Todo esto me lleva a ratificar las ideas que defendía en un artículo publicado en la edición andaluza de El País la semana pasada (Hay que ponerse de acuerdo).

A mi juicio, los grandes problemas de las naciones (como los que tenemos ahora en España y Andalucía) casi nunca pueden resolverse por un grupo social en exclusiva o en su solo interés y, mucho menos, por un único partido o gobierno.

En Andalucía, y creo que se podría decir casi lo mismo para toda España, tenemos que erradicar la corrupción, reformar la Administración y ponerla de nuevo en marcha, hacer frente a un entorno adverso y combatir la desigualdad, acabar con nuestro conformismo, lograr que demasiadas cosas e instituciones funcionen de otro modo para crear más empresas, empleo y riqueza que se quede aquí. Y, sobre todo, hay que devolver la confianza a la gente, demasiado harta de las instituciones y partidos de siempre pero no dispuesta a echarse sin más en brazos de otros nuevos o de remozadas marcas blancas de los viejos.

Yo creo que todas esas son metas inalcanzables para un partido en solitario. Como decía en ese artículo, se necesita sacrificio común y no solo de unos pocos, convicción generalizada y mucha más fuerza y voluntad de la que puede proporcionar un gobierno monocolor o el mero pacto por el poder entre partidos.

Mi reflexión sobre las elecciones andaluzas

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1. Se confirma que el PSOE es un partido que tiene más aprecio en Andalucía que el que muchos creen. Con todos sus defectos y a pesar de los escándalos que ha producido su gestión en los últimos años sigue siendo un hecho que una parte importante de la población andaluza le reconoce el valor de haber creado el estado de bienestar y de haberlo defendido mientras que la derecha lo desmantela en otros lugares. Se han vuelto a equivocar quienes en Andalucía presentan su oferta electoral como un proyecto contra el PSOE. Y se volverán a equivocar quienes lo tratan como un partido de derecha. Tiene el voto de uno de cada cinco electores. Cometería un grave error si cree que eso es suficiente para sacar adelante a Andalucía. Sigue leyendo