Los baños del Carmen, el Puerto y todo lo demás
Basta con pasear a menudo por nuestro Paseo Marítimo, a costa en estos días de tener que hacer una parte del recorrido esquivando los coches pues hay que bajarse de la acera, para darse cuenta de hasta qué punto Málaga descuida su patrimonio más universal. Los Baños del Carmen, una de las encrucijadas que a mí me parecen más bellas de la ciudad, se encuentra abandonada, sin ofrecerse al malagueño como un lugar de encuentro que podría ser paradisíaco, evocador de otros tiempos y balcón inigualable a la bahía. Más allá, el viejo Restaurante Antonio Martín, en otra esquina de difícil parangón, languidece sin que la iniciativa privada o la

