La quimera del cemento
Publicado en La Opinión de Málaga. 4-04-2004 Gabriel García Márquez cuenta en Cien años de soledad que José Arcadio Buendía estaba seducido por la simplicidad de las fórmulas para doblar el oro y cortejó a Úrsula durante varias semanas para que le permitiera desenterrar sus monedas coloniales y aumentarlas tantas veces como era posible subdividir el azogue. Úrsula cedió pero la codicia de Buendía sólo logró que su preciosa herencia quedara reducida a un chicharrón carbonizado. En otras columnas de este flash me he referido a los peligros que a medio plazo implica un uso insostenible de los recursos económicos y naturales y la reiterada desgracia del Rincón de

