Conceden el Premio del Banco de Suecia a david Card demostró que la subida del salario mínimo no destruye necesariamente empleo. A ver qué dicen ahora los que no hacen más que repetir que los que defendemos esa posición estamos en las nubes.
Publicado en eldiario.es el 7 de septiembre de 2012 Entre este Gobierno y el anterior han elaborado ya varias reformas bancarias y cada una de ellas ha sido presentada como la que definitivamente iba a resolver los problemas financieros e inmobiliarios de nuestra economía. Exactamente igual que ahora vuelve a decir el ministro De Guindos y sus compañeros de Gabinete, con Rajoy a la cabeza, cuando presentan el banco malo que hasta hace nada decían que no iban a crear. Es normal, pues, que la gente esté ya harta y desconfíe de sus palabras: ni antes se consiguió lo que aseguraban que iba a suceder, ni ahora hay indicios racionales
Con Francisco J. Calderón Vázquez y Mauricio Matus López Publicado en Publicado en Agora. Revista de Ciencias Sociales, nº 15/2006, vol. II “Nadie es nadie, todos vivimos los unos en los otros, los unos por los otros y los unos con los otros” (Gabriel Celaya, Cantos Iberos) Una de las experiencias más interesantes que está aportando la revolución bolivariana en el ámbito socioeconómico es la nueva versión del desarrollo endógeno que trata de implantar para generar actividad económica capaz de eliminar la pobreza y el desempleo.Se trata, sin embargo, de un concepto y de una práctica económica polémicos, que se viene criticando desde diferentes perspectivas. Unas veces, por entender que
Con Mauricio Matus y Francisco J. Calderón Publicado en Agora. Revista de Ciencias Sociales, nº 15/2006, vol. III En este artículo vamos a tratar de presentar de la manera más sencilla y resumida posible las pretensiones y los logros de la política económica que ha llevado a cabo el gobierno bolivariano desde que Hugo Chávez llegara al poder teniendo en cuenta, sobre todo, la situación inicial y los objetivos que el propio gobierno se había ido proponiendo.Para ello, analizaremos los objetivos explícitos de los sucesivos programas y planes del gobierno venezolano y sus resultados macroeconómicos y sociales que se manifiestan en los indicadores disponibles. La situación de partida: las secuelas
La incorporación de medidas de conciliación de la vida familiar y laboral en los convenios colectivos. El caso andaluz. Con Mauricio Matus, Francisco J. Calderón y Ana Gómez en TEMAS LABORALES. Revista Andaluza de Trabajo y Bienestar Social. Nº 88/2007, pp. 27-53.ExtractoA pesar de su enorme importancia, la incorporación efectiva de instrumentos para lograr la conciliación entre la vida laboral y familiar se enfrenta a notables dificultades incluso en el propio ámbito de las relaciones laborales. Junto al establecimiento de medidas conciliatorias mediante normas administrativas, la negociación colectiva es una vía de entrada fundamental de esta auténtica innovación social y por eso es de un gran interés conocer en qué
En Revista de Occidente, nº 162, 1.994. Los cambios operados en las economías occidentales desde la década de los años setenta han modificado sustancialmente y de forma bien conocida las formas de producción, principalmente gracias a la incorporación de una nueva base tecnológica que ha facilitado el uso productivo de la información; pero también han comportado mutaciones igualmente notables en la práctica social del consumo, sobre todo al provocar que la demanda de los productos no se realice tanto por su valor de uso como por el valor simbólico que ha sido posible asociarle. Al analizar estos fenómenos se pone de relieve la naturaleza y las posibilidades del proceso de
Con Alberto Montero en Principios. Estudios de Economía Política, nº 3 (2006) «Habituémonos, pues, a no juzgar las cosas solamente por lo que se ve, sino también por lo que no se ve.» Frédéric Bastiat (1850): Lo que se ve y lo que no se ve. Resumen En este artículo se realiza una revisión de la evolución de la economía del trabajo y de sus presupuestos teóricos básicos. Se pone de manifiesto que los nuevos desarrollos teóricos plantean el análisis de los problemas relacionados con el empleo desde una perspectiva cada vez más microeconómica y alejada de las dinámicas macroeconómicas generales. Y que, además, las propuestas normativas
Con A. Montero en Sistema, nº 184-185, 2005. 1. Introducción. La intervención del estado y, en particular, de los gobiernos en la economía se ha visto sometida a importantes cambios en las últimas décadas. Han sido cambios que han afectado a muchas de las múltiples dimensiones de dicha intervención y que han acabado por quebrar los propios principios doctrinales sobre los que ésta se ha estado ejercitando durante un largo periodo de tiempo. No sólo ha disminuido el peso del estado y, por lo tanto, las administraciones públicas deben operar ahora con menos recursos, sino que también se ha renunciado a que aquél tenga ahora un papel protagonista
En Realidad, Buenos Aires 2001. 1. LA LÓGICA DEL CAPITALISMO DE NUESTROS DÍAS: EL NEOLIBERALISMO Nuestro planeta vive una era de grandes transformaciones que afectan, por igual, a las instituciones políticas, a la estructu ra económica y a la vida social en su conjunto, a los valores y a las pautas de comportamiento cotidianas de los individuos y de todos los grupos sociales. En el campo específico de la economía puede percibirse muy claramente cuál es la lógica que gobierna los procesos de cambio que vienen ocurriendo en nuestro mundo y cuya expresión ideológi ca y política es el neoliberalismo. A partir de la aplicación generalizada de las tecnologías de
En Sistema nº 155-156, 2000. Indagar sobre la vigencia del pensamiento keynesiano en nuestros días puede ser una cuestión muy simple y, a la par, bastante compleja. Si consideramos en términos generales en qué medida la obra de Keynes ha ocupado y preocupado a economistas posteriores no se podría sino llegar a la conclusión de que se trata de la obra económica de conjunto más influyente, quizá todavía hoy mismo, de esta centuria que acaba. Ya en 1980 Weintraub cifraba en 4.827 las diferentes lecturas que se habían realizado de la Teoría General hasta aquel momento. Y, aunque es cierto que su papel central en la polémica económica ha disminuido
En Revista de la Facultad de Derecho de la Universidad de Granada, 3-2000. Hoy día resulta obvio señalar hasta qué punto el análisis económico está impregnado de la ideología liberal. Hace unas décadas podía pensarse que el liberalismo decimonónico había sido derrotado para siempre en el pensamiento económico de la mano de autores como Keynes, Pigou, Samuelson, Solow, Myrdal, Robinson… por no citar sino a algunos de los que quizá son más conocidos. Pero desde hace unos años la ideología liberal, que en realidad nunca había dejado de tener presencia en la Academia, renació con ímpetu de sus cenizas y logró, gracias a otros cambios sociales a los que aludiré
En Sistema, nº 151, 1999. «A la ciencia económica le falta la relación con lo no económico. Es una ciencia cuya matematización y formalización son cada vez más rigurosas y elaboradas; pero esas cualidades incluyen el defecto de una abstracción que se separa del contexto (social, cultural, político); obtiene su precisión formal olvidando la complejidad de su situación real, es decir olvidando que la economía depende de lo que de ella depende. De este modo el saber economista que se encierra en lo económico se vuelve incapaz de prever las perturbaciones y el devenir, y se vuelve ciego para lo económico mismo». E. Morin y A.B. Kern (1993:76). 1. «Algo
En Revista de Estudios Regionales, nº 54 1999. Este trabajo es una primera aproximación al análisis de lo que podría ser una manifestación novedosa del fenómeno de desigualdad social característico de nuestras sociedades. Se trata del primer avance de una investigación más completa en la que tratamos de establecer empíricamente la realidad, la naturaleza y el alcance de dicho fenómeno, y que en estas páginas se limita a presentar las hipótesis de partida. 1. La desigualdad en la sociedad capitalista La historia de la sociedad capitalista no ha podido ser sino la historia de la desigualdad. Un sistema socioeconómico basado en la escisión a la hora de disponer de los
En Agora, Revista de Ciencias Sociales, 1, 1998. En los últimos años se ha generado un lugar común que ha calado muy hondo en la opinión pública: el sistema actual de pensiones públicas está en crisis y hay que modificarlo sin remedio y sin tardanza. En las revistas de mayor circulación, en la prensa diaria y, en general, en todos los medios de comunicación se han multiplicado las noticias y análisis tendentes a tratar de justificar esa opinión y a trasladar a los ciudadanos pruebas concluyentes de su indiscutible certeza. A base de reiterar razonamientos de gran impacto intuitivo (con niveles tan altos de paro no se generan contibuciones suficientes
En Revista Internacional de Filosofía, nº 112, 1998. Ha escrito Guiddens (1.996:111) que, de pronto, todo el mundo» ha descubierto la democracia!». Así puede parecerlo si se contempla la generalización del concepto, su presencia ineludible en cualquiera que sea el programa de acción social o el tipo de discurso político de nuestra época. Quizá, como dice el propio Guiddens (1996:112), «la democracia se ha hecho hoy universalmente popular sencillamente porque es el mejor sistema político que puede tener la humanidad». Puede ser cierto todo ello. Pero no lo es menos, en mi opinión, que nunca más como ahora el propio concepto de democracia se hace polisémico, confuso y maleable hasta
En Papeles de la FIM, nº 18, 1997. «El reconocimiento de las posibilidades destruidas para siempre nos inspira un sentimiento de urgencia. La demora es costosa para nosotros y más aún para nuestros descendiente y para las otras especies con las que compartimos el planeta. Ya es muy tarde. Resulta difícil evitar la amargura por lo que podría haberse hecho y por las oportunidades adicionales que se pierden cada día. Resulta difícil evitar el resentimiento hacia quienes continúan obstruyendo con tanto éxito los cambios necesarios». H.E. DALY y J.B. COBB, jr., «Para el bien común. Reorientando la economía hacia la comunidad, el ambiente y un futuro sostenible». Fondo de
En El Socialismo del Futuro, nº 9/10, 1.995. Todos los indicadores sociales muestran que en los últimos quince o veinte años se ha deteriorado la calidad de vida en el mundo y que el grado de bienestar del que disfrutan los ciudadanos ha disminuido, tanto en los países atrasados como incluso en los más desarrollados. La tónica de crecimiento económico y de ampliación de las expresiones de bienestar que habían caracterizado los «años gloriosos» que antecedieron a la crisis económica de los años setenta está rota desde hace bastantes años. Aunque en esos largos treinta años no se eliminaron los problemas de desigualdad, de subdesarrollo, de concentración de capitales y
Con A. Montero. Cuadernos de CC. Económicas y Empresariales, n 24, 1.994. Como es sabido, las diferentes formas de administrar la producción acompañan y a su vez son inevitablemente acompañadas de un marco más complejo de relaciones económicas y sociales cuya contemplación es imprescindible si es que se quiere que el análisis de la producción aporte luces sobre la naturaleza de cada momento social, de cada etapa económica y de cada periodo histórico. Desde el punto de vista del análisis económico y de la economía aplicada es muy relevante superponer el plano puramente técnico de la producción con la perspectiva de los otros dos tipos de relaciones que
En Papeles para la Paz, nº 153, 1994. Se puede afirmar con razón que los años noventa van a ser cruciales para el futuro de la comunidad europea. Los grandes retos están marcados con solemnidad por las autoridades de todos los estados: consolidar y redefinir posiblemente el orden surgido en Maastricht, diseñar la estrategia definitiva de entrelazamiento con las economías y las sociedades del Este de Europa o alcanzar una posición estable en el contexto de las relaciones internacionales. Sin embargo, no suele tener tanto eco en las preocupaciones de los gobernantes la estrategia posible o deseable para invertir la tendencia muy negativa que ha afectado al bienestar social
En Revista de Economía, nº14, 1.992. Aunque no se puede decir que los problemas relativos a la información hayan sido ajenos al discurso jurídico y al análisis económico tradicionales, lo cierto es que la información no ha sido considerada, ni por el Derecho ni por la Economía, como una componente explícita y autónoma de los problemas jurídicos o económicos generales.Los problemas de la información han estado presentes en toda sociedad y en cualquier momento histórico. Pero, hasta hace muy pocos años, esta presencia se ha producido de forma muy volátil, muy difícil de percibir analíticamente por las razones que más abajo señalaré y con expresiones concretas (materiales, culturales, mercantiles,…) muy
En Revista de Economía, nº10, 1.991. Por razones tan diversas como poco justificadas, los economistas no han solido prestarle a los aspectos económicos de las industrias culturales y de la televisión en particular una atención semejante a la que merecen otros sectores quizá con menor dimensión y trascendencia social. Sin embargo, es un lugar común que la industria televisiva moviliza enormes cantidades de recursos (humanos, financieros, creativos,…), que sigue atrayendo el mayor porcentaje de la inversión publicitaria y que la naturaleza de su «mercado» no es indiferente a relevantes problemas sociales, económicos, políticos o culturales que afectan a las sociedades modernas. Además, desde muy recientemente se vienen produciendo cambios muy
En colaboración con Ramón Zallo. TELOS. Cuadernos de Información, Tecnología y Sociedad, nº 28, 1.991. Si hay un fenómeno sobre el que parece existir un acuerdo generalizado acerca de la magnitud de su impacto sobre las cuestiones económicas es el de la información. Sin embargo, no puede decirse que las teorías económicas, ni las más convencionales ni tan siquiera las más críticas con la inverosimilitud de los supuestos ortodoxos, ofrecen respuestas aceptables y aceptadas a los problemas que este nuevo fenómeno plantea a sus modelos de aprtida. En las páginas que siguen no pretendemos ofrecer una visión alternativa omnicomprensiva o definitiva a estas carencias sino, tan sólo, proponer, tras una
En colaboración con A.Rubio Díaz. TELOS. Cuadernos de Información, Tecnología y Sociedad, nº 26, 1.991. La pretensión de las páginas que siguen es establecer algunas hipótesis acerca del significado económico y del significado «en lo económico» de una función o expresión singular de la imagen: lo que llamamos convencionalmente «imagen de producto». Cuando las relaciones sociales se establecen solapadas con el universo de las mercancías, el fenómeno de la «imagen de producto», como cualquier otra problemática de la imagen, pertenece de manera ambivalente a dos mundos (que como procuraremos demostrar no resultan extraños entre sí): el mundo de los significados y el del intercambio mercantil. En su virtud, el
En Economía Industrial nº. 267, mayo-junio, 1.989. El objetivo de las páginas que siguen es presentar, de una forma que deberá ser lo más resumida posible, el estado de la cuestión en un ámbito del análisis económico que no goza precisamente de tradición en nuestra literatura. Y ello desde la perspectiva de establecer, siquiera sea en grandes líneas, los presupuestos en los que entiendo que debe basarse la comprensión por la Economía Política de unos fenómenos que le son doblemente relevantes, por su naturaleza e influencia económicas y por su trascendencia social. En un artículo ya clásico y al reflexionar sobre la escasa atención que la cuestión epistemológica recibía de