Contra los centros de datos de IA; Los ganadores de la guerra; El hombre más rico del mundo es un asesino; El colapso del AMOC; El FMI alerta de policrisis
Zapatero: amistades peligrosas. Las paradojas de Wall Street. Suecia, del paraíso del bienestar al neoliberalismo. Austria contra la “reduflación”. Clima: riesgo extremo
Trump en China. La "doble vida" de la economía USA. Relaciones económicas España-Estados Unidos. Nacionalización de la siderurgia en Reino Unido. Argentina se sale de la OMS. Alternativas al PIB. Amenaza climática. El móvil de Trump
La prepotencia y la soberbia insultante de Trump no son rasgos personales, son la característica estructural y muy dolorosas para todos de los imperios que comienzan a caer.
Recuperar la memoria colectiva, como viene haciendo Nacho Trillo, es ayudar a que en España no volvamos vivir la tragedia que desgarró a tantos miles de compatriotas.
Trump no sabe citar ni un versículo de la Biblia y se representa a sí mismo como Jesús. Ayuso no se sabe el Padre Nuestro y se proclama defensora de la civilización cristina
La vida es un derecho, no una mercancía. Lo que hay detrás de la sanidad privada y qué nos estamos jugando. Venta aquí La privatización de la sanidad pública tiene un enorme coste económico y en vidas humanas, sobre todo para la población que no disponga de rentas o patrimonios muy elevados. Sin embargo, quienes la llevan a cabo ni siquiera la defienden abiertamente y, por supuesto, nunca hablan de sus inconvenientes. Por eso es muy importante conocer lo que hay de verdad tras la sanidad privada. Eso es lo que se explica de forma muy clara en este texto para saber qué nos jugamos cuando se privatiza la sanidad
Hoy: Imperio brutal, China acelera su ventaja en publicaciones cientificas, La repercusión de los aranceles de Trump, No es la población, es la intensidad en el consumo, Nadie hable del azufre, Los superrricos ocultan dinero
Hoy: No es el petróleo, es el gas; Se meten en tu bolsillo; La deuda USA se disparabomba de la deuda USA; Salarios y alquileres; Von der Leyen no tiene límite